domingo, 28 de noviembre de 2010

Sirenas varadas en archipiélagos de luz (12)

Sirenas varadas en archipiélagos de luz

-DOCE-

Un alquimista de la luz, la auténtica materia preciosa. Esa era la imagen que de él tenía mientras le veía manipular los mecanismos de aquella máquina, cuya utilidad y finalidad ignoraba totalmente. En vez de la llama y los alambiques, las lentes pulidas del astrónomo, pero, aparentemente, los mismos propósitos, los mismos métodos, los mismos conjuros empapados en idénticas mágicas intenciones.

- No podría explicar su sistema de funcionamiento, menos aun anunciar las leyes que lo rigen. -Sostenía entre sus manos algo que parecía ser un cilindro cónico de metal, la carcasa de su porción basal, pues tal era su forma al ser hueco y al faltarle el extremo superior, al parte que incluiría al vértice-. Sin embargo, se cual es su finalidad.

Colocó la pieza metálica al final del telescopio, de tal manera que el extremo más ancho quedó en contacto y encajado en la mirilla de observación.

- Me he permitido bautizarlo por mi cuenta y riesgo. Lo llamo aljibe para la luz, pues eso es, más o menos, lo que es.

- ¡Un aljibe!

- Algo así, ya te digo. –Una sonrisa se dibujó en su rostro, apenas un esbozo de sonrisa. Parecía que mi mal disimulada sorpresa era la única medicina capaz de curar su seriedad-. Su misión es captar y almacenar la luz. Es posible que lo único que haga sea intensificar la señal que a él llega, pero estarás de acuerdo conmigo en que un poco de poesía no estará de más. Espero que no te importe que me meta en tu terreno.

La siguiente pieza del mecano era aun más desconcertante. Tenía todo el aspecto de una linterna.

- Se ensambla en el circuito luminoso inmediatamente después del aljibe. Trataba de dar a sus palabras un tono neutro para ocultar su, por otra parte, evidente ansiedad, pero le conocía demasiado bien como para que pudiera engañarme.

- ¿Algo marcha mal?

- ¿Por qué lo preguntas? –Había excesiva actitud defensiva en su contra-pregunta, un roce de amargura que no me gustaba.

- Deberías estar alegre. Hasta un poco de euforia hubiera sido comprensible. Has dado con la solución al problema que te atormenta desde siempre, con la verdad desnuda.

- Bonita frase esa de “la verdad desnuda”, me gusta. –Una cínica sonrisa se desdibujó su rostro borrando de golpe toda la posible humanidad de su mirada-. ¿Qué te hace suponer que la verdad ha de hacernos necesariamente felices?

- Tú deberías saberlo mejor que nadie. Eres tú el que no se cansa de repetir que la incertidumbre no es más que una muerte más lenta.

- Tal vez me equivoque. Ahora se cosas que antes ignoraba por completo y puedo opinar con mayor conocimiento de causa.

Datos entre los muchos escritos en el mensaje de la noche. El árido alfabeto de las estrellas ahora al fin descifrado.

- Antes que empecemos de nuevo a discutir déjame que termine de mostrarte el funcionamiento de la máquina.

Guardé el mismo respetuoso silencio del fiel que asiste a un oficio religioso.

- Esta pieza que ahora ensamblo junto al aljibe es, en el sentido literal de la frase, un proyector de imágenes. –Señaló con el dedo un paño doblado sobre una silla de lona-. Tiéndelo en el suelo de tal modo que sus cuatro esquinas coincidían con las marcas e tiza. Es ahí hacia donde está calibrado que apunte el rayo de luz. –Habían cuatro señales triangulares dibujadas con tiza sobre el suelo de losas-. Bastará con que gire esta pequeña palanca para que comience el espectáculo.

Sobre la tela surgieron los colores, tintes de luz de todos los tonos e intensidades. Marrones que se tornaban amarillos y naranjas, verdes que tanteaban con sus tonos el umbral de los negros más profundos, azules índigo, como una mancha de cielo sobre la tela blanca, rojo espeso, como la sangre de la noche estrellada. Apenas se definía un color cuando ya era otro el que usurpaba su lugar. Como un gusano que serpentease por el suelo y en el que cada septo fuese un color diferente.

- Es una visión muy hermosa –dije aturdido.

- No es una visión, es un sonido. No, no me mires así, ni yo estoy loco ni tú eres un alucinado.

Extrajo de la caja de cartón un artefacto no muy grande, pero de aspecto pesado. Tenía el brillo cobrizo del bronce pulido. Hermético, como si sus secretos no pudiesen ser desvelados.

- Es el verdadero corazón de la máquina, su auténtica razón de ser. Antes de que la ponga en funcionamiento, antes de que desate la bestia, quiero que te prepares y que te convenzas de que lo que vas a oír es algo que nada que hagas podrá alterar. -Tomó del suelo, de un lugar apartado, unas orejeras que se colocó cuidadosamente-. Yo ya lo he oído y es un sonido por el que pararía a cambio de no tener que volverlo a escuchar.

Quise protestar, detener su mano, pero era evidente que estaba escrito que habría de pasar aquella prueba, que habría de afrontar aquel peligro y luchar en aquella contienda fuese cual fuese el balance final de la batalla. Un conmutador fue accionado, un botón fue presionado suavemente. Los movimientos precisos del verdugo. No hubiera dado crédito entonces a quien me hubiese dicho la verdad, lo que ahora se, hasta que punto había deseo de infligir daño en aquellas dos inocentes acciones.

Es imposible describir lo que oí. Me llamaba, alguien o algo me llamaba. No entendía sus palabras, eran frases tan oscuras como luminosos los colores sobre el paño blanco. Me llamaba y no entendía sus palabras. Solo se que lejos eran las antorchas que ardían por nosotros y que todas las letras de mi nombre eran distancia. Una música que desgarraba, porque tenía dedos de tristeza, que hería, por que había en sus notas la queja de una pérdida por todos compartida –el dolor es el auténtico lenguaje universal-. Sus palabras eran luz, luces cavitando dentro de columnas de sombras, luces conducidas sobre carriles de tinieblas.

Me llevé las manos a los oídos, temía volverme loco si continuaba escuchando, pero aun en medio del silencio seguía oyendo aquella voz, como se ve aun durante un rato la huella del sol en nuestros ojos después de que apartamos de él la mirada.

Cuando recobré la compostura y a mis pupilas y a mis oídos volvió la cordura, fue para darme cuenta de que la música había cesado. Elevé la mirada al cielo estrellado. Mi corazón era un enorme interrogante.

- ¿Dónde está? – No era yo quien formulaba la pregunta sino el desorden de sentimientos que en aquellos momentos me suplantaba.

- Justo en el lugar hacia donde estabas mirando. La llamada es tan fuerte e irresistible que sería difícil el camino. A mi me pasó lo mismo. Creo que después de oír su canto se establece algún tipo de lazo que ya es imposible romper. En cierto modo es como oír el canto de una sirena; es imposible no sentirse cautivado por su belleza o no desear ir a su encuentro.

Traté de mantener la mirada en el mismo punto. Pablo tenía razón, sentía que se había creado un lazo entre la estrella y yo al que, a pesar de lo doloroso que me resultaba, no quería renunciar.

- Dime, ¿qué es lo que le provoca tanta tristeza? –Me refería a ella como si de algo vivo e tratase. Era inevitable llegar a esa conclusión después de oír su voz. En cierto modo había percibido más vida, más sentimiento, más emoción en ella de lo que jamás había percibido en persona alguna antes-. ¿Qué cosa puede provocar una tristeza tan grande y salvaje? -No estoy seguro, no lo recuerdo bien, pero creo que cuando formulé la pregunta había lágrimas en mis ojos, tal vez por que era sobre mí sobre quien indagaba; sentía que aquella tristeza era muy semejante a mis sentimientos, demasiado parecida.

- El haber perdido a su compañera. El sistema de la Nebulosa del Cangrejo es doble, es un sistema binario, está constituido por dos estrellas que giran cada una en pos de la otra, alrededor de un eje que pasa por el centro de gravedad del sistema que forman. Normalmente en este tipo de complejos estelares una componente es mucho mayor que la otra, es mucho más masiva, y esto hace que se produzcan extraños y curiosos fenómenos. –En realidad no me estaba explicando nada que ya no supiese, pero era reconfortante oír su voz, sentir como ésta borraba, aunque solo fuera en parte, el eco que todavía perduraba en mis oídos-. En contra de lo que parece dictar el sentido común, son las estrellas masivas las que primero se consumen, las que queman más rápido su combustible y, por tanto, las que más aprisa se encaminan hacia su propia muerte. Cuanta masa posee una estrella antes agotará el hidrógeno de que dispone y antes tendrá que hacer uso del helio generado en su época de juventud.

Yo, por mi parte, seguía sin poder apartar la mirada de donde intuía que debía de estar la nebulosa.

- El proceso es básicamente el siguiente: cuando en el núcleo de la estrella se alcanza la densidad suficiente, después de que ésta haya ido creciendo paulatinamente debido al constante tirón de la gravedad que tiende a precipitar toda la masa de la estrella hacia su centro, y, por consiguiente, la temperatura interna alcanza una cierta cota, los átomos de hidrógeno se vuelven lo suficientemente energéticos como para poder fundirse unos con otros y originar con ello átomos de helio. El resultado práctico del proceso es el desprendimiento de enormes cantidades de energía en todas las longitudes de onda, incluida la de la luz visible.

- De esa energía –le interrumpí- que alumbra los días y que al ser atrapada por las hojas hace posible la vida. Como atrapar fotones con una diminuta red de pescador.

Sonrió ante lo ingenuo de mis palabras, pero no había ni un atisbo de ternura en su gesto.

- Esta energía le permite a las estrellas, entre otras cosas, vencer a la fuerza de la gravedad, ya que la energía nuclear supone calor y presión lumínica interna, cosas ambas que hacen que tienda a aumentar el volumen estelar. Se establece así un equilibrio dinámico que durará mientras duren las reservas de hidrógeno. Cuando éste empiece a escasear la estrella se enfriará y la gravedad tomará el papel preponderante, obligándole a la estrella a contraerse hasta que en el núcleo, ahora constituido por helio, y para que alcance la temperatura mínima como para que pueda producirse también la fusión de helio y rendir en la reacción átomos de carbono.

- y a esta etapa se llega con mayor premura, supongo, si mayor es la masa inicial de la estrella. -Empezaba a sentir impaciencia ante la obsesiva importancia que Pablo le otorgaba a los detalles. Era chocante comprobar como podían coexistir dentro de la personalidad de alguien el afán didáctico y la pasión por cultivar ante los ojos de los demás el misterio que uno constituye.

- Sí, pero lo verdaderamente importante es que en ella la estrella se expande de nuevo, pero esta vez hasta alcanzar un volumen mucho mayor que el que tenía en su edad del hidrógeno. Se convierte en lo que los técnicos llaman una gigante roja: gigante por que su tamaño es desproporcionado en comparación con la masa que posee; roja, porque es una estrella fría, ya que el helio al experimentar la fusión proporciona menor cantidad de energía por unidad de masa que el hidrógeno. Para que te hagas una idea, cuando el sol llegue a su edad del helio su volumen será tal que sus capas exteriores alcanzarán las órbitas de Neptuno y Plutón y engullirá a todos los planetas; el sistema solar será, paradójicamente, un mundo abrasado y frío a un tiempo.

“El final de la vida de una estrella es bastante espectacular, como le corresponde al tipo tan excepcional de seres al que pertenece. Pasará por sucesivas etapas, cada una más corta que la anterior, en las que irá quemando en el horno de su núcleo átomos de elementos cada vez más pesados en busca de la energía con la que poder luchar contra el perpetuo peligro de ser aplastada por la gravedad. Así, cuando el núcleo esté constituido por hierro y le toque a este elemento ser consumido en las calderas de la estrella ocurrirá algo descomunal: el hierro al fusionarse en vez de rendir energía la consume, por lo tanto en esta edad del hierro nada podrá oponerse al tirón de la gravedad. La estrella implosionará. Se contraerá en sí misma sin que nada pueda oponerse, hasta que las tensiones interiores creadas por el brusco aumento de la densidad se hagan tan grandes e insoportables y éstas hagan que la estrella estalle y que, literalmente hablando, se rompa en millones de pedazos tras una explosión de gigantescas proporciones. Esto es lo que se denomina un fenómeno de supernova. Dicen los que entienden que una estrella al convertirse en una supernova puede llegar a brillar, aunque solo sea por unos días, con mayor intensidad de lo que lo harían todas las estrellas de su galaxia juntas. La Nebulosa del Cangrejo es un hermoso ejemplo de lo que estoy narrando, es un halo de materia que fue catapultado hacia el vacío por la fuerza de la explosión de una supernova, los rescoldos helados de lo que en otro tiempo fue una majestuosa estrella.

- Y, ¿qué es lo que queda de la estrella después de todo eso?

- Poco o nada. Generalmente un residuo casi carente de vida. Eso en el mejor de los casos, por que puede ser que la estrella muera y se convierta en un agujero negro.

- Supongo que es lo que le ocurrió a la estrella que habitaba en el lugar que ahora ocupa la Nebulosa del Cangrejo.

- Así es.

- Y, si la estrella murió, ¿de quien es la voz que antes escuchamos?

- De su compañera. Lo que escuchaste es el más triste lamento de amor que pueda imaginarse. El de un ser que perdió a su único compañero y que habrá de soportar esa pérdida por toda una eternidad.

Un dedo helado como un escalofrío recorrió mi espina dorsal. Algo en sus ojos daba miedo. ¿O era que veía mi mirada reflejada en ellos?

Aquella noche fue la última que vi a Pablo, es por eso que se me antoja tan terrible no poder recordar de que fue de lo que hablamos durante el resto de la tarde ni que derroteros tomaron durante aquellos breves momentos nuestras vidas. Lo que ocurrió en el transcurso de aquellas horas es como una página que hubiera sido arrancada del cuaderno que constituye mi memoria.

Alguien en los cielos me llamaba, fue en lo único que pude pensar durante las tres horas que sucedieron a aquella pavorosa experiencia. Alguien me llamaba desde hacia un periodo de tiempo absurdamente largo, desde mucho antes de que yo naciera. Había mucho de irracional en esa creencia, pero estaba seguro: alguien lloraba mi pérdida y nada de lo que yo hiciera podría retornarse al lugar que ahora sabía que me correspondía.

viernes, 26 de noviembre de 2010

El umbral

El umbral

A quien quiera saber el significado exacto del término auto-exclusión le recomiendo que vea la película “Centauros del desierto”, de John Ford, el mayor artista del siglo XX. Narra la historia de un desterrado en su propia tierra, por la que vaga como alma en pena. La trama es sencilla, Ethan regresa a casa después de librar una guerra que, como todas, perdió y se llevo todos sus ahorros de esperanza. Es acogido en la casa de su hermano. La narración no nos lo cuenta, pero hay rastros en las imágenes que vemos de un amor proscrito. Ethan ama a su cuñada y padece el inmenso dolor de ser correspondido. Amor del pasado expresado en la forma en que ella dobla amorosamente el capote militar que el habrá de llevar en una partida de castigo que se está organizando.




Los indios son un elemento dramático en las películas de John Ford. Le gustaba filmar a sus amigos apaches en los paisajes de Monument Valley. Un grupo de ellos ha escapado de una reserva cercana y están a la caza del hombre blanco. Mientras la partida los busca, en retaguardia se produce el ataque a la granja del hermano de Ethan. El regreso solo sirve para confirmar y certificar la tragedia. Ningún superviviente, salvo la sobrina pequeña, que ha sido raptada. La mujer que ama ha sido violada. También la hija mayor, que ya tenía compromiso con el hijo mayor de “los suecos”, la familia vecina. Toda la película es la narración de la búsqueda de la niña arrebatada. Una búsqueda sublimada de odio, cercada por la desesperanza, ávida de venganza y de dar rienda suelta a la violencia. La cólera madura a fuego lento en su cabeza, en la que una conclusión se va abriendo paso: hay que matar a la niña cuando la encuentren. Se ha convertido en parte de los otros, en una india, en el pecado imperdonable de la raza equivocada.

Al final del metraje se produce el rescate. Asaltan el pequeño poblado indio donde la niña, ya una muchacha tras los años pasados, se oculta entre sus iguales, las mujeres del gran jefe Cicatriz. Cuando la chica le mira a los ojos por primera vez huye despavorida. Lo hace para salvar su vida. Ethan cabalga tras de ella y cuando creemos que la dará muerte, la sube a su caballo, hace sitio sobre él para ella y la cuna entre sus brazos. Yo sospecho que es su hija, pero me dicen que veo cosas que no existen. La frialdad de su hermano en la llegada, los ojos tristes de la mujer de su vida, la forma amorosa con que Ethan regala a la entonces niña la medalla ganada en la batalla para que se haga un broche, todo cuadra si aceptamos esta conclusión tan simple.

En la última escena se produce uno de esos momentos en que el cine alcanza su máxima envergadura. Oímos la música por que ya las palabras han dejado de ser suficientes. Ethan se acerca a la casa de los suecos con la niña acurrucada en su regazo. Le acompaña su medio sobrino, el que ha velado por mantenerle en el territorio de la cordura durante todo el desarrollo de la trama, y que ha evitado que traspasara su frontera, por la que ha deambulado en muchos momentos de la historia. Descabalga. Lleva ahora la muchacha en brazos. El matrimonio que habita la casa sale fuera para ir a su encuentro. Ethan entrega amorosamente a su hija a la mujer. Uno a uno van entrando los personajes en la casa. Vemos la escena desde el exterior, con esa solemnidad que sabia imprimirle Ford a sus escenas de grupos. El último en entrar ha de ser Ethan. En el umbral de la puerta se para. Ahora la perspectiva es desde dentro. Ethan es grande y ocupa casi por completo el hueco de la puerta. Hay oscuridad dentro y el brillo cegador del sol del desierto fuera. Es casi una sombra. Gira sobre si mismo lentamente y comienza a bajar las escaleras del porche. La puerta se cierra dando fin a la historia.

La última vez que conté esta escena a Patricia, no pude evitar que las lágrimas de emoción asomaran a mis ojos. Creo que la asusté un poco. La conozco hace tiempo. Creo que ella solita ha enderezado mi carácter casi por completo. En la medida que eso es posible. Aun hay tarea. Ella lo entiende, me identifico con la figura de Ethan. Algún día tendré que entregar lo que más quiero a alguien que sabra obrar en consecuencia. Bueno, tal vez ya haya ocurrido muchas veces. Renunciar a lo que no se merece, esa es la moraleja. Velar por ello, rescatarlo del desastre y desestimar su disfrute. Una variante de “El guardián entre el centeno” seguramente, siempre a vueltas con estribillos que se parecen. Creo que esta teoría ha desesperado y hasta enfadado profundamente a mucha gente que me quiere durante dos décadas al menos. La renuncia no parece un sacrificio si estás convencido que es un acto de prudencia. Pero no se puede renunciar a lo que no se tiene y merecer es un concepto tan artificial como la justicia. Las cosas ocurren al margen de su significado. El amor florece en cualquier corazón aunque no sea pulcro.

Quisiera dar la vuelta de nuevo, subir ese breve tramo de escaleras, abrir la puerta y entrar, aceptar lo que me espere. Patricia me orienta, pero es vivir en la sombra lo que hace crecer a los árboles. En el desierto los troncos son breves pero robustos, en la tundra crecen altos y espigados. Avanzar hacia lo que nos falta, eso es lo sensato. Si es la luz más que animales nos convertiremos en bosque. La felicidad es traspasar el umbral de esa puerta, no creas que no lo se, no es necesario que me lo repitas tantas veces. Pero no desesperes, algún día habrá un sitio para mí ahí dentro y te verás libre de ejercer mi tutela.

Recuerdo la escena y me cuesta contener las lágrimas. Si al menos callara la música en mi memoria. Sol cegador del desierto aquí fuera, mientras miro cerrarse la puerta. La noche ártica que ella me procura cuando contemplo su alegría, su parloteo de jilguero. Aspiro solo a ser sombra de su luz muda. Si callase, si no tuviera ánimo para hablarme, yo depositaría en su boca mis palabras con mis labios.

Sirenas varadas en archipiélagos de luz (11)

Sirenas varadas en archipiélagos de luz

-ONCE-

Poco o nada se ha hablado del mestizaje de la noche. Una curvada penumbra rota de estrellas. Donde todo es oscuridad parece algo destinado al fracaso el que el firmamento apueste y se obstine en la luz. Fuego y distancia son los dos pilares sobre los que se sustenta el equilibrio de la noche, los materiales con los que fue construido el puente de guijarros luminosos que se tiende de horizonte a horizonte. La Vía Láctea, como si de un espinazo de claridad que atravesase el cielo para vertebrarlo se tratase. Un arrecife de roca y coral, archipiélagos de luz en océanos inexplorados.

- Te he llamado porque al fin he aprendido a manejar el traductor. –Era una noticia fabulosa y, sin embargo, no percibí ni una migaja de alegría en sus palabras.

La noche sobre la mínima meseta de piedra que era la terraza parecía un pájaro negro que hubiese extendido por completo sus alas. Un negro tan profundo e intenso que no podía sino quebrarse en esa infinidad de grietas y constelaciones. Asomando por los barrotes de la alta baranda, el telescopio de Pablo se me antojaba un perro de presa olisqueando el aroma de las galaxias.

- Me ha costado toda la semana el dar con la dirección correcta. He tenido que asimilar más datos astronómicos en estos días que en todo el resto de mi vida. No te imaginas cuan árida es esa parte de su ciencia que los matemáticos les han prestado a los astrónomos. Un préstamo a fondo perdido, por cierto, porque ya sabes lo generosos que pueden llegar a ser los matemáticos cuando existe la posibilidad, por remota que sea, de hallar un significado útil a sus ecuaciones. –Suspiró profundamente, como queriendo resumir en ese gesto todo el cansancio acumulado en las últimas horas. Solo entonces reparé en las ojeras que orlaban sus ojos y en la cantidad de horas robadas al suelo que representaban-. Me ha costado, pero al fin he conseguido dar con ella.

- ¿A qué te refieres?

- A la posición de la Nebulosa del Cangrejo.

Estaba hablando de un logro estadísticamente imposible.

- Pero, este telescopio no tiene una lente lo suficientemente grande como para que puedas verla –objeté.

- Es verdad. No puedo afirmar que en la región del cielo que ahora barre el telescopio se halle la nebulosa y la estrella que la originó. No puedo asegurarlo porque, efectivamente, no la puedo ver, pero tengo la razonable esperanza de haber acertado.

- ¿Y en qué se basa esa esperanza?

- En que he oído una voz y esta no puede se otra que la suya.

- ¿Una voz?

- Sí. Creo que debes saber que la máquina que cogimos no sirve para contemplar lo que está lejos, sino para escuchar.

Antes de que tuviera tiempo de oír una explicación más detallada, desapareció en el interior de la casa por la escalera de granito que desemboca en su dormitorio. Dominaba por completo el arte de las desapariciones. Sabía instintivamente cuando una salida de escena podía tener un efecto mayor que aun la más afilada de las palabras.

Me dejó allí solo, sobrecogido por la visión de un millón de estrellas murmurantes, un silencio anegado de voces que no me era dado percibir.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Intervenciones en PuntaPelotaForo (9)

Mou otra vez de crack
Miercoles, Nov 24 a las 5:05 pm

jotemo87 escribió: Leyendo este post parece que Mou haya descubierto el limpiarse de tarjetas, exageremos por favor, ya lo hizo Pellegrini el año pasado.

Cierto, algo parecido a lo que escribes dije yo ayer el Twitter, que daba la impresión, bueno, de hecho algunos casi lo decían de forma explícita, que la maniobra era un nuevo hallazgo de Mourinho, cuando se lleva haciendo hace mucho. Por mí bien, por que así le atribuimos un nuevo logro creativo y agrandamos su leyenda. Lo cierto es que si cantó tanto es por que no se resolvió a base de patadas. ¿Alguien recuerda casos parecidos en que algún jugador cose a patadas a los contrarios hasta que el árbitro se da por aludido? Yo alguno, incluso uno del Madrid. En vez de alabar que eligiese un tipo de jugada inocua, aunque fuese en detrimento propio por ser más visible veo que se prefiere tirar de hipocresía y poner el grito en el cielo. Pero bueno, así no hace falta hablar tanto del partido y utilizar la estrategia alternativa, que el equipo rival era otro bizcochón. Esa canta aun más. Por cierto, ¿estamos seguros que el Barcelona no lo ha hecho nunca? Yo es que no soy muy partidario de tener una libreta de agravios, como Rain-Man, pero me estoy acordando de una vez en que lo hizo Alves. No se si merece la pena ponernos dignos.
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Mou otra vez de crack
Miercoles, Nov 24 a las 6:06 pm

GDB1 escribió: Es evidente que si no hubiera sido el tema de las tarjetas habría sido otro... De lo que se trata es de desprestigiar, que queda algo. Conste que yo me quedé algo frío anoche cuando vi las dos acciones de Sergio Ramos y Xabi Alonso. Es cierto que provocar la tarjeta amarilla para cumplir partido de sanción cuando mejor convenga es tan viejo como el segundo tiro libre en baloncesto que se lanza a fallar para dar la posibilidad de un rebote a favor y sumar nueva canasta. Ha sucedido antes, lo han practicado todos los equipos (luego han existido órdenes directas desde el banquillo) y no vamos a rasgarnos las vestiduras por ello.

Sí puedo coincidir con algunos en que el tema se solventó de forma un tanto chapucera. Me recordaba a las famosas órdenes de Ferrari a Massa (Oye, que Fernando va más rápido que tú. ¿Has entendido? Repito, ¿has entendido?). En fin, lo entendió el pobre de Massa y los tropecientos millones de telespectadores que seguían la retransmisión en todo el mundo mundial.

Por lo demás, retomo el argumento del inicio. Hay mucho cinismo y pocas ganas de debatir en serio y sí más en centrarse en lo accesorio y lo que conlleva polémica. Cuando no es Mourinho es Cristiano y viceversa. Saludos.
No es que te vaya a rebatir. Bueno en un punto insignificante si. Si te cito es por que tu mensaje me ha sugerido varias cosas. La primera es que tu mención a la treta de lanzar el segundo tiro libre a fallar me ha recordado una jugada canónica de la historia del baloncesto. Es tan antigua como que el creador fue Pedro Ferrándiz cuando era entrenador del Real Madrid. La he oido contar muchas veces. En aquellos tiempos las eliminatorias se jugaban a doble partido y si había empate en alguno de ellos había prórroga. En el partido de vuelta de un cruce el Madrid iba ganando en el cómputo general pero empatando en el encuentro. Tenía la pelota y quedaban muy pocos segundos. ¿Que ordenó Ferrándiz a sus jugadores? Pues ni más ni menos que encestar en la canasta propia para perder el partido, pero evitar la prórroga que pudiera hacer peligrar la eliminatoria. Dono este recuerdo a mis amigos barcelonistas para que puedan descreditar también el señorio pasado del Madrid, que el del presente les tiene muy ocupados.

Lo que cuentas de Ferrari es cierto aunque para mi el fallo es de Massa, que para el coche para que no quepa la menor duda de que el adelantamiento es parte de una estrategia. Francamente, yo lo hubiera echado del equipo, por que a punto estuvo de impedir la lucha por el Mundial de F1. Al margen de ser un corredor mediocre.

Por otro lado, quedó evidente por que el realizador fue muy hábil y filmó toda la cadena de mando dando órdenes, desde el general hasta el sargento mayor. Y por que fueron dos casos y no uno. Habría cabido la duda si solo lo hubiera hecho Alonso. A mi también me incomodo, lo reconozco, pero no por que me pareciese mal, sino por que sabía lo que suponía de tener que aguantar historias y por que hizo que los últimos cambios fueran inútiles. Las tarjetas rojas dieron cierre al partido y ni Mateos ni Canales tuvieron opción de jugar realmente al fútbol, de lo que había ganas en ellos y en los aficionados.

Finalmente, hay una jugada muy significativa y que en cierto modo tiene que ver con la mourinhada de ayer. A CR7 le hacen una entrada fea por detrás en la frontal del área del Ajax. Quien se la hace, tras derribarle, pasa por encima de él, lo que aprovecha para pisarle y dejarle recadito. El se medio incorpora y le pregunta si esta loco. Un compañero del Ajax le empuja por detrás. ¿Como se resuelve la jugada en lo disciplinario? Pues con tarjeta amarilla a CR7 y al que empuja. Lamentable, pero es que ciertas campañas dan su fruto a la larga. Por eso Luisete, te lo digo con cariño, conviene que los madridistas defendamos a Mourinho si pensamos que hay causa, para evitar males futuros. Ya lo dije ayer en el Twitter, este año CR7 ha mejorado en calidad y disminuido sus malos gestos y, desde luego, malos modos. Resultado: En vez de criticarle por codazos y patadas en represalia a quien le agrede se le recriminan las espaldinhas. Mucha hipocresia habemus.
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Mou otra vez de crack
Viernes, Nov 25 a las 12:49 pm

PeNTaGoNo escribió: Lo que hizo Mou.lo llevan haciendo todos los clubes desde que salió la normativa. El que hizo la ley..hizo la trampa! Así que no pongamos a Mou ni como crack,ni como el malo de la pelicula.

Porque no jugó Gerardo Piqué contra el Almeria? No estoy en plan de atacar,simplemente digo que,por cualquier tonteria que hubiera hecho,le sacan amarilla y se pierde el clasico,igual que han hecho S.Ramos y X.Alonso,la clasificacion ya está en el bolsillo y una persona que tenga un poquito de sentido comun..preferiria perderse un partido donde no se juegan NADA a un partido que ya te estas jugando tu pase a cuartos de Champions.

Además sin dar patadas para conseguir el objetivo. Si lo pensamos friamente, que no se si podemos, yo a veces no, llegaremos a la conclusión de que pocas opciones hay tan seguras para obtener una tarjeta que demorando un saque:

1) ¿Una patada alevosa? ¿De verdad me lo estais sugiriendo? Preguntadle a Figo que el pobre tuvo que dar una rociada de patadas a un contrario y al final la consiguio poniéndose a bailar delante de otro contrario que trataba de sacar una falta. ¿Y si se le va la mano al que la da, bueno, el pie quiero decir y le sacan la roja en vez de la amarilla? Perdón, que acabo de quedar fatal, me autoedito: ¿Y si lesiona al contrario?

2) ¿Con una mano? No hay garantía. En el mismo partido del Ajax creo que hubo alguna y no se sancionaron disciplinariamente.

3) ¿Insultando al árbitro? Así seguro, pero el remedio iba a ser peór que la enfermedad, sanción segura. Seguramente solo iba a servir como terapia para descargar agresividad.

4) Espera, queda aquello de quitarse la camiseta y mostrar abdominales. Lo tendría que haber hecho CR7 quizás, que también tenía dos amarillas. Pero está claro que en un partido hay más córnes o saques de falta, de portería o de banda que goles, por muy Madrid de Mourinho que sea.
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Aportaciones en Twitter sobre este tema
Dirección de Twitter: @Rokko69_RM

Vaya, ahora va a resultar que nunca se forzaron tarjetas en el fútbol. Pues reivindicamos el invento para Mourinho y agrandamos su leyenda

Primera etapa: Se monta un guirigai por algo intrascendente que solo tiene de relevante que puede verse por televisión en prime time.

Segunda: Se obvian los aspectos felices. Partidazo. Confirmación de Benzemá. Credenciales en Europa. El fútbol arte. Rienda suelta al odio.

Tercera: Se señala culpable y se bautiza pecado, como si jamás se hubiera cometido antes. Se calla que a veces dieronse patadas para esto.

Cuarta: Articulitos en la prensa para que los periodistas hablen esta vez de lo divino, para dejar claro que son seguidores de Coubertin.

La prensa amiga y enemiga (la que odia) acota un corralito para encerrar al tramposo mientras los aficionados ponen cordura. Ver encuesta AS.

Quinta: Se le pregunta a Guardiola si el lo haría. Si dice que no se le mandan nuevos informes al papa para una beatificación express.

Si dice que si o depende, los informes tendrán paginación mayor para recalcar aspectos clave como la modestia y la no beligerancia.

Sexto: Se nos recrimina por haber metido a Guardiola en el afair. El está en su torre de marfil meditando la solución a los males del fútbol.

Séptimo: Se añaden nuevas pruebas a la teoría del bien y el mal, sobre a quien protege el Dios Fútbol y quien pronuncia su nombre en vano.

Octavo: Yo me canso de rezar para que ese Dios nos traiga de una vez la batalla de Lepanto y ganemos a los sarracenos. Ah, ¿que el lunes? OK.

Carta a Peluquilla/Victoria (Agosto de 1993)

Carta a Peluquilla/Victoria (Agosto de 1993)

Sábado, 7, 24:15

Preludio ventoso. Allegro con fuoco.

Hay un vendaval ahí fuera. El viento arma alboroto batiendo puertas y ventanas, gimiendo como un alma en pena. Va a ser otra madrugada sin Luna y sin estrellas. Una mordaza para la luz. Calor y sombras la noche entera. Algún relámpago tal vez se atreva a rasgar sus pesadas vestiduras y a mojar de claridad las densas tinieblas.

Quizás sea pronto para que lleguen tus cartas. No se. O las escritas por una y otra parte se estén cruzando en estos momentos en direcciones opuestas. Cualquiera de éstas sería la respuesta que preferiría al enigma de tu autismo total para conmigo. Las que no, que quizás te hayas arrepentido de haberme hecho la promesa de escribirlas o que has encontrado pasatiempos más divertidos con que entretener tus horas de siesta (incluso dormir puede ser que te parezca más entretenido). Siempre me fue difícil interpretar tus silencios. Más habrá de serlo éste en que no puedo mirarte a los ojos para sonsacarles por lo menos alguna verdad a medias.

La pasión por el drama (o de cómo me es imposible no ponerme un poco melodramático). Allegro ma non tropo.

Contengo la respiración, por así decirlo. Es domingo, tu primera carta no ha llegado aun para cuando esto te escribo y dudo entre esperar al lunes para ver si la recibo o entre tratar de atajar el peligro estableciendo nuevos puentes de comunicación, aun a riesgo de que tú los eches por tierra dejándote llevar de tu lado travieso (los ingenieros levantan puentes, no los derriban, señorita) o por simple miedo y puro. Miedo a necesitarme demasiado para cuando me hayas de dejar definitivamente, a zambullirte y a sufrir un corte de digestión en pleno chapoteo.

Aquello que más temía va tomando cuerpo. Tras unos pocos días de estar sin verme los positivo para ti de nuestra relación (perdón si la palabra suena demasiado atrevida, te aseguro que no es mi intención sobrevalorar lo que de ti tengo) se te antoja prescindible.

Tal vez después de todo mañana reciba tu carta y cotejando fecha con matasellos pueda echarle la culpa de todo a la ineficacia de Correos y a su tortuoso e insatisfactorio servicio, desterrar los miedos y las certidumbres, dejar de morderme las uñas y todo eso.

Aun no he comenzado a estudiar. Se supone que lo haré a partir de la semana que viene. Al menos pretendo que así sea. Mientras tanto lo único que hago es leer y pasear. Algo así como una gimnasia de mantenimiento para cuerpo y mente. Un ejercicio ligerito, nada de esculpir músculos en mis piernas o en mi subconsciente profundo. Estoy inundado de libros por doquier, por que los sigo comprando por kilos y amontonando en pilas sobre mesas y bajo ellas. Incluso he comprado para ti. Lo vi. y se me antojó en el acto. Fue una forma elegante de unir en un mismo acto las dos realidades que más me fascinan-emocionan-alimentan: tu persona y los libros (una de dos, o estoy humanizando a los libros o te considero una mujer objeto; ya me dirás que te “mola” más, muñeca). No te alarmes, me he gastado poquísimo dinero en él, aunque no por ello deja de ser un magnífico libro (la edición y la novela en sí). Se comprar bien y barato. Para algo tenía que servirme ser un rastreador de libros (medio blanco, medio comanche, criado desde niño por los indios de las praderas), un predador de letra impresa, un devorador de carne literaria en un mundo que se declara sin complejos vegetariano y partidario de la no violencia. Estoy gozando por anticipado de tu sonrisa al ver el regalo, una sonrisa rojiza y floral como las amapolas mismas. Si es que hay aun un mañana para nosotros dos, si es que al final llega tu carta y puedo expirar el aire retenido en los pulmones (me estoy poniendo cianótico por momentos).

Adiós peluquilla, adiós para siempre.
Si volvemos a vernos sonreiremos.
Si no habremos hecho bien en despedirnos.

La verdad es que me había rondado la idea desde siempre de poner algo de Shakespeare entre nosotros (y, claro, “Romeo y Julieta” te iba a parecer demasiado farol para tan poca lumbre, demasiada leña para tan poca yesca). La guinda del pastel y todo eso. El toque rojo cereza coronando la montaña de bizcocho y crema (es una amistad tremendamente dulce que nos puede costar una diabetes; no trato de ser irónico, si no solo constatar un hecho que, por otro lado, me satisface plenamente). Además, me encanta ponerme melodramático. Eres un buen auditorio. Yo también lo soy para ti, no vayas a creer lo contrario. Además, tú tienes mucho más repertorio:

1.- Ballet. Tus encantadores resbalones cuando caminas por las aceras o coronas un tramo de escaleras.

2.- Bel canto. Tu voz atiplada siempre cuatro notas más alta de lo que indican las partituras.

3.- Ilusionismo. Aquello del truco de magia del vaso con leche que nunca parece que se vacíe del todo, y que aunque tú lo hagas con agua mineral es igual de “sorprendente”.

4.- Humor. No es que tengas lo que se dice una gracia arrolladora, contando chistes de curas incumpliendo el sexto mandamiento, pongamos por caso, pero aún así me arrancas alguna que otra carcajada, las más de las veces retroactiva (mi memoria es capaz de recitarte con precisión matemática, tanto en lenguaje alfanumérico como en lenguaje binario), no es cosa de que te envanezcas con victorias demasiado fáciles.

5.- Drama. Esas lágrimas tuyas a veces demasiado fluidas (vamos, que lloras mucho, mujer), cáusticas cuando me resbalan por el corazón y contagiosas cuando salpican mi retina. A veces me pregunto maravillado como el posible que quepa tanta emotividad en un cuerpo tan chico. Supongo que enfoco mal el problema, que no es un tema que deba tratarse desde el punto de vista de la Geometría Euclídea, es decir, en base a superficies y volúmenes (de si estás delgada o si estás gordita, si me preguntas te diré que te veo redondeadita única y exclusivamente donde te conviene estarlo; por favor, no me preguntes donde es eso), si no desde el de la Dinámica Clásica, visualizándolo como un movimiento inercial de un corazón saltarín y andariego dotado de unas increíbles facultades aeróbicas para desarrollar esfuerzos anímicos.

6.- Alta costura. Estoy seguro que lo primero que haces por las mañanas es maquillarte las legañas para que queden monas. Y esos rotos estratégicos en las rodillas no son de recibo.

Llevo media hora escribiéndote y quizás sea el momento de parar por un tiempo. He logrado relajar un poco los miedos y los músculos cardiacos. Si aun que está permitido escribirte una carta, aunque no vaya a ser contestada, me digo, si puedo recordarte todavía sin que la memoria emborrone tus rasgos (es una memoria muy exacta, como antes te dije, pero para ver lo que me dice a veces necesito ponerme la gafas), nada está perdido por el momento.

Domingo, 8, 17:30

La ternura recuperada (o de cómo han de manipularse los hallazgos de la arqueología de lo emotivo). Adagio molto spiritoso.

Retomo una idea apenas si esbozada en la anterior parrafada: la ternura que me inspiras. Al leer esto último no creo que estés precisamente dando saltos de contento, pero como yo escribo yo mando, es así de simple. Si quieres tener voz y voto no tienes más que coger bolígrafo y ponerte a emborronar papeles, Quizás intentes defenderte de esta andanada, prejuzgando quizás que una declaración de sentimientos hacia ti por mi parte te va a resultar incómoda y enormemente desagradable, y me digas: «El amor miente», o algo igualmente curso. «Ves cosas en mi que no existen». A lo que yo replico automáticamente en un alarde de reflejos (bueno, en realidad en el primer borrador me pillaste por sorpresa y no fui tan rápido) que «El amor sabe por que tiene la osadía de no dejar de mirar aunque la luz le ciegue» (también yo puedo ser cursi e incluso superarte).

Quizás intentes consolarte pensando que un sentimiento inocuo. Pero será un esfuerzo vano, por que vive en mí con tal intensidad, y desarrolla tal cantidad de kilovatios hora de potencia que podría llegar a abastecer de corriente eléctrica a la ciudad de los reclamos luminosos, la vieja y dorada Las Vegas.

Despiertas en mi un sentimiento de culpa, por que dudo que te sea suficientemente útil, de que pueda estar en disposición de defenderte en el caso de que algún peligro te amenace, de no darte la felicidad que precisas cuando en mi corazón te abasteces.

Es simplemente ternura, ya te lo he dicho. Algo que se manifiesta en un deseo incontenible de coronar tu cabeza con flores silvestres (de esto no me privo), de besarte lentamente en la frente (esto me corta “un huevo”), de ayudarte a hacer los deberes para que no te canses (aquí fifty-fifty); de limpiarte las gafas con el dobladillo de la camisa (ni por todo el oro del mundo expondrías innecesariamente tu rostro a la acción abrasiva de los rayos cósmicos), de narrarte cuentos de golondrinas y príncipes (esto lo hice y no sabes cuanto lo siento).

Hay algo en tu sonrisa que incita a recapacitar, que marca hitos en el camino de la vida. Verte sonreír puede muy bien ser el instante cero, un lugar del que se parte, el primer kilómetro de la autopista hacia el futuro, los materiales con los que podría reconstruir el mundo tras la hecatombe nuclear. Esa realidad tantas veces fallida, que una y otra vez se retuerce y desmorona (quizás tenga reuma), como el-topicazo-ese-del-castillo-de-naipes, pero que al mirarse en el reflejo del espejuelo de tus ojos se gusta a si mismo tanto que consigue recobrar los ánimos y el arrojo (léase crédito monetario) necesario como para pedir una nueva mano de cartas con las que poder reanudar la partida (en el póquer abierto siempre se apuesta alto).

Más que molestar te habrá resultado confuso. Mi corazón nunca fue un orador experimentado. ¿Un descanso? Concedido. Yo también lo necesito.

Domingo, 8, 18:45

A lo mejor piensas que estoy siendo excesivamente cursi. No me importa (me estoy encogiendo de hombros; bueno, también te estoy haciendo burla). Soy de la opinión de que la ternura y la cursilería hacen muy buena pareja de baile. Y te aseguro que dominan todos los ritmos y que jamás equivocan los pasos, ni siquiera los del tango arrabalero. Ojala hubiera en el mundo menos defensores de lo eficaz y lo rentable (salvo Correos, se entiende) y más entusiastas de lo simplemente cursi. Ojala supiese más gente de ti lo mismo que mi amor ya sabe: tu sonrisa conspira para embellecer La Tierra; que tus labios amenazan con colorear de bermellón el cielo.

Yo creo que eso era lo que más nos atraía al uno del otro en un principio, lo complejo (lo ordenado según la Termodinámica: lo que rebosa en cantidad de información) que podría llegar a ser todo entre nosotros sin que por ello dejara de ser al mismo tiempo simple (pocas reglas, pocos compromisos, nada prohibido: toda una bicoca; y encima con novio el fin de semana). Es una forma como otra cualquiera de definir la inocencia. Todo eran posibilidades, sin restricciones, sin que pareciera haber límites o fronteras claras para restringir la libre circulación de nuestras curiosidades.

Todo eso parecía perdido. Pero solo fue un paréntesis. ¿Sabes qué?, te estuve odiando durante días tras tu desplante, sardinas y gatos mediante, y hasta por unos días creí haber exorcizado mi espíritu de tu invasora presencia, gozando con la sensación de vacío perfecto que ello me procuraba. Sin embargo, cuando llegó el segundo fin de semana de dolorosa ausencia decidí llamarte. Al principio la idea era ponerte “a caldo”, dar tres o cuatro voces escalonadamente furiosas y altisonantes (berrear para hablar en cristiano). Eso fue el sábado. Para el domingo ya me contentaba con poder pactar una tregua de no agresión mutua, quizás lucir ante ti mi consabida sangre fría (la verdad es que no creo que la conozca nadie, más que nada por que no hay tal), mi autosuficiencia y mi capacidad de autocontrolarme, para arrancar de cuajo todas las emociones sin esbozar siquiera una mueca de dolor (vamos, que me vieras como todo un hombrecito). Ni uno ni otro día cogí el teléfono aunque lo anduve rondando durante largo rato. El lunes te llamé, pero para entonces ya ignoraba por completo cuales eran mis verdaderas motivaciones, tan solo quería oír tu voz (que aunque chillona no deja de ser entrañable). No estabas, no contestó a mi llamada nadie. Sonaba y sonaba el teléfono y lo único que podía pensar es que mi sangre fría, que mi autosuficiencia y mi control no pesaban siquiera lo suficiente como para poderme hacer un pisapapeles. De verdad pensé que no volvería a verte.

Luego, cuando tu me llamaste horas más tarde lo supe: agotadas todas las fuerzas en tratar de odiarte ahora me encontraba a tu merced y, ¡oh cielos!, te quería incluso más que antes. Suele suceder, me consoló alguien cuando se lo conté. Así que, si todos van a quedarse calvos más pronto o más tarde ya no me importa tanto no darle trabajo al peine.

Y tres encuentros bastaron para recuperar la inocencia perdida. Al menos por mi parte. Además, creo que se trata de eso después de todo, que es lo que se esconde detrás de la machacona insistencia de recalcar, subrayar, enfatizar y repetirte continuamente con ese: «Amigos. Seamos solo amigos». Tratas de preservar la inocencia de los orígenes. Muy bien. Por mi parte que no quede. La ternura que por ti siento no hará que ese empeño peligre. El que no pueda cogerte la mano o acariciarte el cabello cuando me venga en gana no deja de ser molesto (por decirlo suavemente) pero, al fin y al cabo, son solo detalles, circunstancias, ni suman ni restan. Mi cariño ni se devaluará ni se revalorizará en bolsa por eso.

Interludio de banalidades (o como no todo va a ser, gracias a Dios, palabras sensibleras sin venir a cuento). Andante contabile.

Tengo planes. Una enormidad de planes. A saber:

1.- Para tu cumpleaños se me ha ocurrido regalarte una velada en el teatro o en un concierto. Ya se que si te lo digo se chafa la sorpresa pero: A) si la idea no te gusta prefiero saberlo con tiempo antes de dejar que madure demasiado en mi cabeza y entusiasmarme con ella; b) en todo caso vas a saberlo de antemano puesto que tienes que estar de acuerdo con la obra elegida, con la fecha y la sesión, con la compañía (si es poca podremos evitar el tener que jugar al juego de las sillitas) y demás parafernalia. No se, es tan sólo un esbozo de idea y quizás no demasiado brillante, pero a mi me seduce por completo.

2.- He decidido echarme novia, para ponerla entre medias el día del teatro (es broma), y espero que tu me ayudes. No me vale eso de que no quieres inmiscuirte en mi vida privada por que yo una vez te lo prohibí terminantemente. Yo ya no tengo vida privada, me lo has sonsacado todo. Tienes que reconocer que es la solución perfecta: yo seré más feliz (mi mano reposará al fin en algo cálido y acogedor y, no obstante, respetable) y tú estarás más relajada y tranquila cuando estés conmigo. Además, nos lo vamos a pasar “a tope” criticando a las que no nos gusten o nos rechacen.

3.- Quiero ir a más exposiciones y museos contigo, pasear más por el barrio a tu lado, acompañarte a por el pan, a ver escaparates, tomarme más a menudo copas contigo en Toffanetis, tener un hijo tuyo (a lo mejor si lo lees de carrerilla no te das cuenta), ir  alas librerías y los parques. No se si Virgo se lleva bien con Cáncer, pero a éste último se le hace imprescindible para ser feliz la constante compañía del primero.

4.- También pretendo llevarte alguna noche a la discoteca. Si se requiere el permiso de tu madre, pues voy y se lo piso. Si hay que devolverte pronto a casa, pues taxi o sprint final en Calle Maudes. Lo que haga falta. Va a ser un poco difícil, lo sé, pues desconozco cuales son ahora las discotecas con más ambiente, las más recomendables, aquellas a las cuales se puede llevar a una “piba” sin que los buitres te la asedien. No obstante, las ganas de verte danzar con tus zapatitos de baile me han conducido ya a realizar las primeras indagaciones. Te tendré informada.

También tengo preguntas:

1.- ¿Cuándo vamos a reanudar la(s) entrevistas(s)? Se me han quedado preguntas en el tintero. Por ejemplo: ¿quién vivía en la Calle Pintor Rosales? ¿Quién de los dos tomó la iniciativa en tu relación con Eduardo? ¿Has logrado superar al fin el resentimiento que tienes hacia tu hermana? ¿Has desterrado de tu corazón el resquemor que me profesabas?

2.- Por sí no te has acordado de contármelo en la carta que para cuando tu recibas ésta deberá haber llegado ya a mi casa (también debe leerse usando un tono amenazador), quiero que me digas en que forma se han solucionado los problemas. ¿Te has arreglado con Eduardo? ¿No habrás cometido el error imperdonable de romper con él? No se te ocurra hacer esa tontería. Por una vez se inteligente (en otras cosas lo eres siempre). Por cierto, cuando te aconsejé que no cambiaras de pareja mientras no estuvieras mejores opciones (no se si te acuerdas, justo un momento antes de dejarte en el Corte Inglés) dijiste que a lo mejor ya las tenías. ¿Qué es lo que quisiste decir realmente? ¿Era una forma de hablar, una broma tan solo, o es que me han salido más competidores últimamente? O me lo aclaras o no se me cura el insomnio.

3.- A todo esto, ¿cómo es tu repertorio de ropa playera, incluyendo albornoces, niquis y bikinis? ¿Llevas también pasadores de pelo cuando te bañas? ¿Te gusta hacer castillos en la arena o prefieres flirtear con los socorristas? ¿Todo eso de la presión osmótica os impide a las sardinitas bañaros también en agua dulce, en una piscina, pongamos por caso, o en eso sois como los salmones? (Lo se, me repito mucho, te lo restriego una y otra vez por la cara como si fuera crema hidratante, pero es que si no me lo tomo a broma, sino descargo de vez en cuando algo de bilis acumulado se me puede crear un problema estomacal de órdago a pares).

Miércoles, 11, 15:50
Epílogo y también preludio a una noche de estrellas

Dentro de cinco minutos tendré que volver a coger el libro de Cálculo de Estructuras que me prestaste. Sí, es cierto, he comenzado a estudiar. Estoy de nuevo en la brecha. Es el tiempo justo para retocar mínimamente esta carta, así que solo me queda tiempo para decirte que esta madrugada habrá lluvia de estrellas. Así que, si no quieres mojarte la nariz con serrín del entramado del firmamento no deberás asomarla esta noche por tu ventana.

sábado, 20 de noviembre de 2010

El fútbol y sus aledaños (11) - En vísperas del clásico

Escrito conjuntamente con Latabernademou.
Detrás de este nick está mi amiga Nerea
Blog: www.latabernademou.wordpress.com
Cuenta en Twitter: @nereeaa10

En vísperas del clásico...
Sábado, Nov 20 a las 11:14 pm

Las causas de la mejoría del juego del Real Madrid. Espectativas de triunfo de cara al clásico

Introducción y planteamiento
El objetivo de este escrito, su motor de arranque, es tratar de explicar la evidente mejoría en el juego colectivo del Real Madrid. Así la consideramos nosotros, aunque todo es opinable. Y explicarlo tratando de ser lo más racionales posibles. El método elegido ha sido el de diagnosticar los problemas y defectos del Real Madrid de la temporada pasada, indicando a continuación qué soluciones se han ensayado y qué resultados se han obtenido. El intento, como ya mencionamos previamente, es ser lo más racionales posibles, tratar de convencer a todo el mundo de nuestros puntos de vista. Pero, lógicamente, es difícil ser completamente objetivos, no supeditar de alguna manera las opiniones a los colores que nos motivan y enamoran. Uno de nosotros es madridista confeso. La otra, sin ser culé, simpatiza mucho más con el Barça que con el equipo merengue. El equilibrio no es perfecto pero creemos que es razonable.

La mejoría del juego del Madrid es en buena medida achacable a Mourinho, siempre de moda, casi de ineludible inclusión en cualquier escrito que se haga sobre el mundo del fútbol. O sus aledaños, que es donde suelen situarse la mayoría de análisis de esta persona. Además, sería imposible no aludir a Mourinho, convirtiéndole además en protagonista de lo que se dice, si el tema tratado alude directamente al equipo blanco. Tal vez haya un poco de hartazgo por volver a situar al técnico portugués en el centro del debate, pero con la cercanía del clásico, estando ahora mismo ya casi en sus vísperas, el tema que abordamos consideramos que es interesante y pertinente.

Pero Mourinho no es el único responsable de la mejoría. Se ha producido una revolución en la plantilla, en especial en su potencial futbolístico, en sus capacidades colectivas, como se tratará de argumentar de forma sólida. Y está revolución tiene en la secretaría técnica del club su máximo responsable, por mucho que todos seamos conscientes que a la hora de decidir las altas y bajas la opinión del técnico portugués haya pesado sobremanera. Además, a pesar de la remodelación de la plantilla y el cambio de entrenador y, por tanto, el cambio de rumbo tanto en las estrategias como en los modos de hacer, existe un legado claro. En aspectos puntuales lo que hoy día parecen soluciones a problemas del pasado son en realidad la evolución natural de los acontecimientos, las consecuencias de decisiones adoptadas por Pellegrini.

El escrito se ha estructurado indicando uno por uno los problemas que a nuestro juicio padecía el Real Madrid de la Campaña 2009-2010. Para cada uno de ellos se indican las soluciones puestas en práctica por aquellos que podían adoptarlas. Finalmente, al final del escrito se ha intentado responder a una pregunta que creemos apasionante: ¿esta mejoría permite al Madrid disputarle la hegemonía futbolística al Barça? Hablamos de potencial futbolístico, tratando de obviar los detalles circunstanciales. ¿La mejoría del Madrid le sitúa al mismo nivel o, incluso, en uno superior al que ocupaba hasta ahora el Barcelona? Vamos a intentar dar una respuesta coherente, al menos razonable, por que es inevitable que todos tengamos una opinión. Lo mismo la de quienes hemos redactado estas líneas no es coincidente. Vamos a verlo.

Solución a los errores del Real Madrid de la temporada 2009-2010

1.- Falta de un juego efectivo por las bandas


En la Campaña 2009-2020 el Real Madrid carecía de un juego efectivo por las bandas, si exceptuamos a Marcelo. El Madrid se veía obligado a abordar las defensas rivales atacándolas sobre todo por el centro, o intentar cogerlas desprevenidas, aún sin ordenar, aprovechando la rapidez de sus jugadores, en especial CR7.

También es cierto que quedaba como recurso ocasional el pase en vertical y con tiralíneas de Guti. Muy probablemente el jugador del Madrid que más provecho sacó de los pases a la espalda de la defensa la temporada pasada, sobre todo cuando la procedencia de los pases eran las botas de Guti, fue el “Pipita” Higuaín. Este jugador tuvo una gran regularidad como goleador a lo largo de la Liga, exceptuando el último mes de competición. Su efectividad fue extraordinaria, sobre todo a comienzos del 2010, en que se vio muy beneficiado por este tipo de jugadas. Buen ejemplo de ello es un gol que marcó en el Sardinero, partido que el Real Madrid acabó ganando con un 0-2, y en el que supo aprovechar un espléndido pase de Guti entre líneas, que rompe una defensa racinguista, muy adelantada. Incluimos vídeo ilustrativo:

http://www.youtube.com/watch?v=MxWowagDHm0&feature=related (2:00)

A pesar del recurso excepcional de Guti, las defensas rivales ya armadas se presentaban muy cerradas y pobladas por el centro, y las paredes, una opción muy recurrente en jugadores de calidad, solían ser ineficaces. En el “juego estático”, el balón circulaba de una banda a otra como recurso, si bien al ser las posibilidades de crear peligro desde las alas escasas, los cambios de orientación solían tener escaso rendimiento para lograr abrir las nutridas defensas.

Además de la escasez de efectivos en las bandas, la principal razón por la cual el Madrid se veía obligado a recurrir siempre al juego por el centro era el planteamiento táctico de Pellegrini, que se basaba en crear un rombo en el centro del campo. Esta disposición en la medular parecía funcionar, pero se desvanecía ante equipos con un buen sistema defensivo. El cuarteto formado por Marcelo, actuando como interior, Guti, como único jugador creativo en el centro del campo, así como Xabi Alonso y Lass Diarrá en el doble pivote, no favorecía el juego por los extremos. Si bien está disposición fue un buen recurso a corto plazo, la conexión entre los jugadores que formaban el rombo resultó de una efectividad solo temporal, acabó siendo ineficaz a corto plazo, con un plazo de caducidad muy breve como solución táctica.

Solución de la secretaría técnica: Se deciden los fichajes de Di Maria y Pedro León, que pueden actuar como extremos puros. Por fin, después de muchos años, el Madrid puede jugar ocupando todo el ancho del ataque, tanto por el centro como por las bandas

Solución de Mourinho: La subida de los laterales es cubierta siempre por compañeros. La presión de los delanteros permite la recuperación rápida del balón y malogra muchos de los contragolpes contrarios. Los propios extremos actúan como laterales. A CR7 se le ve situarse este año más en ambas bandas. En todo caso, no hay un esquema rígido y cada jugador aprovecha el carril en el que las circunstancias del juego le han colocado en el momento de iniciar un ataque.

2.- Debilidad defensiva de Marcelo.


Digámoslo claramente. La temporada pasada la banda de Marcelo se convirtió en un “coladero”. Prueba de ello es la poca solidez defensiva mostrada ante equipos con grandes extremos, como Navas. Si tomamos como referencia el partido del Real Madrid en Sevilla, cuyo resultado fue un 2-1 favorable al equipo del Nervión, nos acordaremos fácilmente, por que fue el tema más comentado durante muchos días, de como el lateral brasileño se vio superado por el de Los Palacios durante todo el encuentro, llegando incluso el brasileño a cometer un grave error en el arranque de la jugada que culminó en el primer gol sevillista. Debió haber ido en busca del balón para despejarlo de cabeza en lugar de quedarse esperándolo y dejar que se le adelantara Navas con un remate que acabó convirtiéndose en el primer tanto sevillista. En el vídeo que se incluye a continuación se observa como buena parte de las ocasiones de peligro creadas por el equipo andaluz se inician en la banda que defiende Marcelo. Para rematar el cuadro de males, Marcelo evidenció también una gran dificultad para recuperar su posición defensiva cada vez que se incorporaba al ataque.

http://www.youtube.com/watch?v=om6d6m_Yiwg

Una solución ensayada por Pellegrini fue subir al jugador a la media, descargándole de buena parte de las tareas defensivas y beneficiándose así de todas sus prestaciones en ataque sin contrapartidas negativas. Se suele decir que esta posibilidad mermaba sus cualidades atacantes por ser menor el recorrido, al haber menos sorpresa al partir más cerca del área rival. No estamos de acuerdo, por que Marcelo más que rápido y explosivo, es un jugador con una depurada técnica individual y con esa rara capacidad para correr con el balón cosido a los pies, por lo que es muy difícil arrebatárselo.

A la larga está solución no resultó una buena táctica, ya que Marcelo es un jugador que prefiere partir de la banda, bien para centrar, bien para terminar internándose hasta la frontal del área o el interior de la misma para rematar a puerta y hacer gala de su potente disparo. Sin embargo, en el esquema de Pellegrini, en el que actuaba como interior, el recorrido era el inverso. Partía de una posición más centrada para posteriormente abrirse a banda o continuaba por el centro donde se encontraba con una gran acumulación de jugadores.

Solución del propio jugador: Es evidente que se ha producido una evolución del propio jugador, propiciada por la confianza que le dio en su momento Pellegrini, en momentos difíciles en que el jugador estaba en entredicho. Confianza cuyos frutos empiezan a verse ahora. También por el crecimiento como defensa en aspectos técnicos, que muy probablemente se deba a la mano de Mourinho.

Se puede destacar también una motivación especial de Marcelo al comprobar que Mourinho no le aseguraba la titularidad, y más viendo cómo deseaba con ahínco el fichaje de Kolarov, que acabó recalando en el Manchester City, que pujó más fuerte. Al final hubo que renunciar al fichaje de un lateral izquierdo, por ser este el serbio el único del agrado de entrenador portugués. No obstante, Marcelo sabía que con Mourinho tenía que empezar desde cero y convencerle, porque de otro modo acabaría “cayéndose” del once titular. Algo casi seguro si continuaba realizando partidos como los de la anterior campaña, sobre todo teniendo en cuenta la importancia que para Mourinho tiene la labor defensiva en el juego un equipo.

Solución de Mourinho: Se establece un sistema de coberturas muy eficaz. Normalmente algún compañero cubre las espaldas de Marcelo cuando es encarado por un rival peligroso. Es muy habitual, por ejemplo, ver en esta tarea a Xabi Alonso. En los dos partidos del Milán, en especial en el disputado en San Siro, frenar a Pato se convirtió en una tarea colectiva. Cada vez que subía al ataque era rodeado por varios madridistas. Hasta por 4 en algunas jugadas.

Por otro lado, como ya se apuntó en el Punto 1 la labor defensiva de los extremos aborta los ataques por las bandas de los equipos contrarios en una fase temprana de la jugada. Sobre todo Di María, que está adquiriendo la capacidad de “doble recorrido”, que no mostraba en el Benfica, donde era un jugador explosivo, sobre todo de tres cuartos de cancha en adelante, pero era raro verlo defender. Con Mourinho las exigencias son claras: todo el equipo defiende. Di María ha dado un resultado excelente en las coberturas, cuando Marcelo se incorpora al ataque en banda izquierda. En este sentido, podríamos hablar de una evolución del juego de Di María hacia uno más completo.

El año pasado era habitual ver a Marcelo de forma reiterada encarado solo, sin apoyos, por el jugador más peligroso del equipo rival. ¿Cuántas veces se vio retado por Navas en aquel partido en el que acabó siendo ridiculizado en el campo primero y luego en las crónicas deportivas? Esta temporada el apoyo de Di Maria y Xabi Alonso está siendo vital.


3.- Desunión entre líneas.

La línea defensiva del Real Madrid 2009-2010 es aceptable. No se puede calificar de excelente, a pesar de la evidente mejoría respecto al año anterior, por los problemas ya indicados de la banda de Marcelo y la falta de constancia de Albiol, sobre todo en el tramo final de la temporada. Además, la composición de la defensa estuvo marcada por la desafortunada lesión de rodilla de Pepe.

Por otro lado, no había un juego defensivo colectivo. La conexión entre líneas era defectuosa. Había un Madrid que atacaba y otro que defendía, compuesto por jugadores distintos.

Solución de Mourinho: La defensa este año juega más adelantada, está mejor coordinada y empieza a perfeccionar la táctica de propiciar los fueras de juego de los equipos contrarios. Al jugar más adelantada la conexión con la línea media es más fluida. Aún más, esa posición adelantada facilita a los centrales la labor de anticipación en zonas relativamente alejadas del área de Iker. ¿Cuántos cruces hemos visto en lo que va de campeonato a Carvalho y Pepe? Y no solo a ellos, también a los laterales.

Tal vez la velocidad no sea precisamente una de las cualidades a destacar en Ricardo Carvalho. Más bien, lo contrario. Pero la velocidad que los años le han ido arrebatando, y ya decimos que nunca fue una de sus características, la ha suplido con su veteranía, sobre todo basándose en el juego de posición. Se coloca en el lugar idóneo para anticiparse al rival.

En el partido de San Siro los cambios de banda a banda de los italianos intentando buscar el punto débil de la defensa eran interceptados casi todos ellos por un Ramos pletórico. No obstante, hay que reconocer que el juego del Milán en San Siro pecó exactamente de lo que veníamos reprochándole al Real Madrid de la temporada anterior: Sus líneas estaban muy separadas y era una parte del equipo la que defendía, mientras que la otra se dedicaba exclusivamente al ataque. Un ataque compuesto básicamente por las desesperadas carreras de Pato, los pocos detalles de Ronaldinho, Ibrahimovic, y de un Inzhagui que no pierde el olfato goleador.

4.- Juego más individual que colectivo.

La temporada pasada el balón circulaba bien en ocasiones, pero ineficazmente en ataque. En las jugadas de gol solían intervenir pocos jugadores. Se observaba una preponderancia en las soluciones atacantes de las jugadas de CR7, con Higuaín como mero rematador, cuando este último se significó al principio de su etapa madridista como jugador de equipo, muy luchador y con tendencia a escorarse a la banda derecha.

Sin embargo, no debería considerarse esto como una parte negativa dentro de las prestaciones que ofrece el juego de Higuaín, más bien como una mejora. Cuando llegó al Real Madrid era tan solo un segundo punta, con llegada pero poco gol, hecho por el que recibió duras críticas por parte de la prensa. No tanto de la afición, a la que tenía en buena medida ganada por su entrega y sacrificio en beneficio del grupo.

Pellegrini comenzó experimentando con Benzemá como delantero centro, con Higuaín más escorado a banda derecha, sobre todo durante la ausencia de Cristiano Ronaldo durante dos meses por la lesión de tobillo tras la brutal entrada de Diawara. Sin embargo, la realidad que finalmente se impuso fue que Higuaín terminó acomodándose en el centro del ataque, desplazando a Benzemá a la banda, sobre todo la izquierda, cómo pudimos comprobar en el partido ante el Valencia, en el cual Benzemá asistió a Higuaín para que éste marcara. Después, la desidia del propio Benzemá, junto con la titularidad de Cristiano y el rombo obligado en el centro del campo, lo llevaron a la suplencia e Higuaín se hizo con el puesto de delantero centro titular avalado por sus goles. La evolución del juego de Higuaín consiste en haber pasado de “tener llegada” a materializar esas ocasiones que antes erraba, siendo el referente más adelantado en ataque. En River Plate no era un jugador que destacaba por su juego en banda, fue un puesto que ocupó en el Madrid hasta hacerse con el que verdaderamente le correspondía.

Solución de la secretaría técnica: Se decidió materializar tres fichajes para mejorar las prestaciones de la plantilla. Uno de ellos fue el de Khedira. Se trata de un medio defensivo con gran capacidad de trabajo pero, al mismo tiempo, con la suficiente técnica como para no desentonar en una media repleta de jugadores con una técnica depurada. Cabe destacar también su supremacía en el juego aéreo, tanto en defensa como en ataque, su capacidad para dirigir rápidamente las contras y un buen disparo de media distancia.

Este verano se fichó también a Özil, capaz de conducir el balón y, junto a Di Maria, con una gran capacidad para combinar con sus compañeros. El alemán es irregular aún y tiene dificultades para enlazar tres partidos al máximo nivel, pero de vez en cuando se descuelga con algún encuentro soberbio, y muestra en todos destellos del gran jugador en que se puede convertir. Es indudable que posee mucho margen de mejora y, por su juventud, muchas posibilidades de lograrlo.

Solución de Mourinho: Como en otros problemas analizados, la solución pasa por la obtención de un juego más colectivo, por conseguir que las líneas estén más juntas y por aprovechar el mayor espacio disponible al ocupar mejor las bandas, además de que la efectividad en defensa y el buen hacer de Khedira permiten que Xabi Alonso se erija más como mediocentro que como pivote defensivo.

La temporada pasada solo había dos opciones para conducir el balón desde el propio campo hasta la defensa rival. Una era el arreón impresionante de CR7 que, con su extraordinaria velocidad, era capaz de coger a las defensas aun sin ordenar.

La otra opción era Kaká, demasiado empeñado en llevar él solo el balón, y que casi siempre acababa perdiendo. Por este motivo, cabe considerarse como superior la aportación de Guti durante la temporada pasada para la canalización del juego en el medio campo. Muchos goles pasaron antes de materializarse por sus botas y fue la solución a muchos atascos del equipo blanco. Guti dio muestras de su enorme calidad aunque de modo algo intermitente, pega que ha marcado, en gran parte, su carrera.

Este año las posibilidades son múltiples. Podemos ver a CR7, Özil o Di María en esta labor. Se busca el carril más despejado y da igual quien lo ocupe. Así es posible ver en un partido a cualquier jugador centrando al área rival desde la banda en unas jugadas y rematando esos mismos centros en otras. Aquí la labor de Mourinho se centra en dar un orden subyacente a esta aparente anarquía. En especial la de evitar los contraataques rivales en caso de perder el balón, lo que se logra con una delantera que presiona arriba. Volvemos una vez más a la idea básica de que todas las líneas del equipo han de aportar a la defensa.

5.- Escaso aprovechamiento de las enormes cualidades de Xabi Alonso


Cabe tener en cuenta el tiempo que un futbolista de la calidad del jugador vasco necesita para la aclimatación a un nuevo club con una táctica absolutamente diferente a la de sus dos anteriores equipos, y la readaptación a la Liga Española tras su paso por el Liverpool, con el cual ganó una Copa de Europa y se consagró como jugador de élite; además de la falta de un juego defensivo colectivo que lo obligaba a renunciar a tareas atacantes.

Haciendo referencia a los aspectos deportivos por los cuales la adaptación de Xabi Alonso no fue total durante la pasada campaña, se debe tener en cuenta que en el Conjunto Red desempeñaba una función más específica que la que se le exige en el Real Madrid. En el equipo inglés jugaba delante de Mascherano, lo que le liberaba de la mayoría de las tareas defensivas en el centro del campo, y con un “box to box” de una calidad impresionante, Gerrard, con el que se asociaba a la perfección, siendo su principal función nutrir de balones a éste y Torres y abrir a la banda con esa habilidad que le caracteriza para realizar cambios de juego de 40 metros. En el Real Madrid de la temporada 2009-2010, se encontró con la peor versión de Lass en defensa, que para nada fue el que maravilló a la parroquia merengue en la segunda vuelta de la temporada pre-Florentino, convirtiéndose incluso en una interferencia en su labor más que en una ayuda; y con un Kaká renqueante o, en su defecto, un Guti que reclamaba el balón al pie, muy distinto de lo que con Gerrard practicaba.

Acostumbrábamos a ver un jugador en muchos casos superado, ahogado en tareas defensivas, sin ninguna posibilidad de pisar campo contrario, que veía demasiadas tarjetas e, incluso, lidiaba en múltiples ocasiones con la expulsión, aunque nunca perdió la elegancia que le caracteriza. Tampoco el aspecto ya comentado de la ausencia de bandas favorecía sus cambios de juego.

Solución de Mourinho: La propia situación adelantada de la defensa descarga a Xabi Alonso de la enorme tarea defensiva que tenía el año pasado en la que tenía que cubrir todo el territorio que se extiende entre la frontal del área y la línea del medio campo. Se añadía que era la soledad el mejor modo para que Alonso extrajese su potencial.

La solución que el de Setúbal ha puesto en funcionamiento pasa por una mejor distribución del juego en todas sus líneas. La posición que Xabi Alonso ocupa esta temporada es más parecida a la que atendía en el Liverpool, con un Khedira que le cubre las espaldas y frena las embestidas rivales (como ya lo hacía Javier Mascherano) y un mediapunta rápido que aparece por todo el frente del ataque como el alemán Özil, al igual que ya lo hacía Steven Gerrard.

Además, Xabi Alonso también ha logrado encontrar su sitio en la selección española, donde se ha convertido en un fijo para Vicente Del Bosque, erigiéndose como uno de los más destacados, añadiendo a las ya extraordinarias alternativas atacantes que dan Xavi e Iniesta, otras nuevas, el pase en largo en profundidad y a las bandas, y el tiro exterior potente y colocado. En el Madrid su desempeño ha mejorado con soluciones parecidas. Más desahogado de trabajo, puede pisar el área rival e, incluso, realizar tareas defensivas y coberturas sin que éstas se conviertan en una carga, como cubrir las espaldas de Marcelo.

6.- Muchos jugadores desmotivados y desconectados del grupo

La temporada pasada evidenció la falta de entendimiento entre varios jugadores de la plantilla madridista y el técnico chileno, que se le achaca incluso a la falta de diálogo entre ellos. Los casos más destacados y representativos son los de Benzemá y Guti.

En el caso de Benzemá, además de ponerse de manifiesto un claro problema de adaptación, sobre todo por el desconocimiento del idioma y el carácter cerrado del francés, se debió a la falta de dedicación al jugador por parte de Pellegrini y la poca confianza que en él depositó. El ex del Lyon no jugaba tal y como de él se esperaba y ante un problema que se podía solventar, ya que el futbolista evidencia una gran calidad, el entrenador optó por condenarlo a la suplencia. Su juego sin chispa, sin presión y sin garra no convencía a la afición madridista.

Por otro lado, por todos son conocidas las discrepancias de Guti con el actual entrenador del Málaga. No sorprende a nadie que Guti se ponga como ejemplo de jugador “conflictivo”, o que difícilmente acate las indicaciones de los técnicos. A pesar de ello y de sus intermitentes apariciones, solventó muchos problemas puntuales del juego de su equipo y realizó una campaña aceptable.

Solución de Mourinho: El entrenador luso es un gestor de grupos extraordinario, cualidad que difícilmente se le puede discutir, no sólo por los éxitos logrados, sino también por la evidente buena relación que establece con la mayor parte de jugadores a los que dirige, tanto si son titulares, como si deben desempeñar la función de suplentes. El mejor ejemplo de ello es el abrazo entre lágrimas que propinó a Materazzi, jugador que fue suplente durante toda la temporada y sólo disputó dos minutos en la final de la Champions, la misma noche en la que ganó la Copa de Europa con el Inter de Milán y ya era casi segura su marcha al equipo blanco. Su relación con sus subordinados es, por lo tanto, fluida, al contrario que pasaba con Pellegrini, más dado al aislamiento de los díscolos y a su posterior negación en ruedas de prensa.

Continuando con los casos expuestos, la terapia que está llevando a cabo con Benzemá está comenzando a dar sus frutos. El francés sabía que con Pellegrini su esfuerzo en los entrenamientos no era una razón de peso para ganarse la titularidad o disponer de más minutos; sin embargo, esta temporada ha mejorado su rendimiento en éstos, sabedor de que con Mourinho la entrega y disponibilidad diaria tienen una gran importancia. Podría decirse incluso que el técnico está despertando el espíritu competitivo y de lucha de Benzemá mediante “piques”; pequeños tiras y afloja que se establecen entre él y el jugador, tan dispuesto a darle una palmadita en la espalda cuando completa una buena actuación, como para propinarle un “palito” con el que lograr su mejoría y que no baje la intensidad que le está permitiendo progresar. Los resultados empiezan a ser palpables. Una maravillosa actuación frente al Hércules en el que fabricó dos goles que convirtió Cristiano Ronaldo, otra gran asistencia que CR7 no puso materializar, así como otra más a Pedro León en San Siro para lograr el empate a dos tantos frente al Milán, son ejemplo de sus últimos logros. Se puede decir que estamos ante la reconversión de Benzemá en un jugador más capaz y decisivo dentro del once madridista.

El caso de Guti es totalmente diferente. Mourinho se caracteriza por tratarse de un hombre recto para el cual la palabra de sus jugadores adquiere una gran importancia. El hecho de que Guti dijese antes de finalizar la temporada que no continuaría en el Real Madrid, todo ello acompañado de unas polémicas declaraciones en las que aseguraba que estaba cansado de la ciudad madrileña, conllevó que Mourinho no contase con él para su nueva andadura. El compromiso con el equipo y la unión del grupo son condiciones necesarias para comenzar un nuevo proyecto y hacer del Real Madrid lo que se venía reclamando, un verdadero equipo que jugase en colectivo, que no estuviera compuesto únicamente por maravillosas individualidades. Mourinho, vista la trayectoria del catorce, consideró que éste resultaría una traba en su proyecto, construido sobre inminentes realidades más que sobre viejas glorias. Lo que Guti podría aportar no resultaría tan provechoso como lo que podría arrebatar al equipo, provocando desuniones e, incluso, convirtiéndose en un problema por no aceptar su suplencia.

Posibilidades de victoria del Real Madrid 2009-2010 en el Camp Nou.

Como ya indicamos al comienzo del análisis sobre el juego del Real Madrid, en el que se exponen los diferentes puntos del juego de éste pendientes de un hilo la temporada pasada, y que se han solventado durante ésta de la mano de José Mourinho, creemos pertinente concluir dando nuestro punto de vista mediante argumentos sobre las posibilidades reales de que el equipo blanco logre un resultado positivo en el Camp Nou. Qué mejor manera de dar colofón a nuestro trabajo que respondiendo a la pregunta que todos nos hacemos, en mayor o menor medida, con el primer Clásico de la temporada a la vuelta de la esquina.

1.- Solvencia en la portería: Tanto Casillas como Valdés llegan en una situación de forma envidiable. El de Móstoles recuperó su mejor versión realizando un Mundial fantástico y se ha deshecho de los fantasmas que le perseguían la pasada temporada, con alguna actuación intermitente con la que se ganó desmesuradas críticas de la prensa y dudas en torno a su incuestionable calidad. Durante esta temporada ha demostrado estar más atento que nunca, a pesar de que las pocas llegadas de los equipos rivales debido a la mejoría de la defensa madridista podrían propiciar alguna falta de concentración. Sin embargo, no ha sido así y mantiene el tono seguro y solvente del resto del equipo. Por otro lado, Valdés es un jugador más para el Barcelona. Un seguro de vida con los pies y un portero de gran calidad bajo palos. No ha experimentado grandes diferencias y se mantiene al gran nivel mostrado durante la temporada pasada.

Por lo tanto, creemos que la evolución de Casillas con respecto a la temporada pasada ha sido notable, mientras que Valdés se mantiene en la misma línea de excelencia.

2.- Dani Alves & Pedro vs. Marcelo & Di María: Interesante duelo brasileño en la banda. Ambos laterales están acostumbrados a tener un papel decisivo en la parcela atacante de sus respectivos equipos, entre los cuales se establecerá un pulso de poder. A esto se le suma la ya comentada mejoría de Marcelo en tareas defensivas, además de las excelentes coberturas que realiza Di María cuando el brasileño se suma al ataque. El hecho de que Di María y Marcelo, dos zurdos explosivos, ocupen la banda izquierda madridista, puede mermar las subidas por la banda de Alves y que se vea relegado a tareas defensivas, ya que Pedro está más acostumbrado a la presión en la salida de balón del equipo rival, pero no es tan pulcro en las coberturas como el argentino. De ser así, las posibilidades en ataque del equipo azulgrana podrían reducirse, sobre todo por su gran conexión con Leo Messi, además de que cada vez es más habitual ver a Dani Alves como único jugador de banda en la derecha, actuando Pedro más como interior que como extremo puro.

El precedente más reciente entre una disputa similar fue la vivida el pasado miércoles en el encuentro entre Argentina y Brasil, partido en el que Alves y Di María se vieron las caras. El jugador brasileño se vio en ocasiones desbordado por Di María, sobre todo de tres cuartos de campo en adelante, cuando el jugador argentino se encontraba cerca del área, aunque el pulso se mantuvo bastante igualado durante toda la primera parte. Alves se incorporó al ataque, llegando incluso a tener un disparo al larguero, pero no en tantas ocasiones como lo hace en el FC Barcelona. Bien es cierto que ni Argentina es el Real Madrid ni Brasil es el Barça, pero es un ejemplo a tener en cuenta.

En este caso, el buen hacer en defensa de Di María y Pedro puede condicionar cuál de los dos laterales brasileños se incorpore con más asiduidad y solvencia al ataque de su equipo.

3.- Duelo en las alturas: El poderío del Barça en las jugadas de estrategia se ha visto muy mermado por las incorporaciones realizadas para esta temporada. Los cambios de Ibrahimovic-Villa y el de Touré Yaya-Mascherano, han restado muchos centímetros al Barça, tanto en acciones defensivas como ofensivas. El Barça sufre para defender tanto córners como faltas botadas al corazón del área, con sólo Piqué y Busquets como solución a los remates de cabeza del equipo rival. En ataque, los centros no son una buena solución para una delantera con 1.75 cm. de media, integrada por Messi, Pedro y Villa. Una solución recurrente en los saques de esquina favorables al Barça son las jugadas de estrategia en las que Puyol remata de cabeza sumándose al ataque desde una segunda línea.

El Real Madrid, por otro lado, se muestra muy superior en las jugadas aéreas, tanto en defensa como en ataque. Toda la defensa, excepto Marcelo, participa tanto en las jugadas aéreas ofensivas como en las defensivas y Pepe, Calvalho y Sergio Ramos tienden a sentirse muy cómodos y superiores a su par en este aspecto. También cabe destacar que una de las nuevas incorporaciones de esta temporada, Khedira, es un portento yendo de cabeza, además de la presencia de Higuaín y, sobre todo, de Cristiano Ronaldo en el área tanto propia como rival.

Por lo tanto, creemos que el Real Madrid es netamente superior al FC Barcelona en el juego aéreo que se desarrolla en las áreas.

4.- Sabor alemán y español en el centro del campo
: Enfrentamiento entre el centro del campo de la Selección Española por parte del Barça (Busquets, Xavi e Iniesta) y el alemán, con un toque español (Khedira, Xabi Alonso, Özil) por parte del Madrid.

El centro del campo del Barça es más conservador y sus jugadores se incorporan menos al ataque de lo que lo hacen los madridistas. Busquets llega al encuentro seguro en su puesto, con muchos galones ya adquiridos en el equipo blaugrana. Además, los ojos estarán puestos en su enfrentamiento individual con Cristiano Ronaldo, tras su disputa en el partido amistoso entre Portugal y España el pasado miércoles. En ese encuentro, el luso se mostró muy superior al jugador catalán, pero no se considera una prueba muy solvente, ya que muchos señalan que el equipo español pudo jugar a medio gas, aunque otros puede que lo tomen como referencia. Xavi no llega al clásico en la mejor de las condiciones por los problemas físicos que arrastra desde hace ya unas cuantas jornadas. Sin embargo, por todos es sabido que su calidad puede decantar un partido con una buena asistencia.

Por otra parte, el medio campo del Real Madrid se ha visto muy reforzado en la presente temporada, además de la importante progresión experimentada por Xabi Alonso. Khedira es más solvente que Lass y Özil tiene mucha más presencia en ataque de la que tenía Guti. El juego que los centrocampistas madridistas generan no recurre tanto al toque como el Barça, lo que define su estilo de juego como uno más vertical, con miras a la portería rival.

Así pues, juzgamos que en el medio campo las fuerzas están mucho más igualadas de lo que estaban la campaña pasada, en la que la supremacía del centro del campo culé sobre la del madridista era absoluta.

5.- ¿Juego estático o vertical?: El fútbol que practica el equipo de Guardiola necesita de muchos más toques que el de Mourinho para llegar al área rival, lo que puede favorecer al Madrid, que dispondría del tiempo necesario para reconstruir sus líneas en acciones defensivas. Además, no sería una buena opción que el Barça se empeñara en entrar por el interior, donde se sitúan Khedira, Pepe y Carvalho, y podrían acumularse muchos jugadores en esa zona. Sin embargo, y como hemos mencionado en el punto anterior, un buen pase de Xavi o una genialidad de Iniesta o Messi puede romper toda una línea defensiva.

El Barça, por su parte, debe tener cuidado con los pases diagonales a la espalda de la defensa si ésta se sitúa muy adelantada, que ya le dieron dolor de cabeza sobre todo la temporada pasada ante equipos de menos galones que el Real Madrid, pero con jugadores rápidos para recibir balones al espacio.

6.- Pólvora mojada: Los delanteros de ambos equipos, tanto Higuaín como Villa, llegan al clásico recuperándose y volviendo a su idilio con el gol tras una racha de sequía marcada por cierta ansiedad por reencontrarse con su mejor aliado.

Cabe destacar que la incorporación de Villa ha dado muchas posibilidades al ataque del Barça, ya que no fija a los centrales rivales con una posición estática y es capaz de aportarle dinamismo al juego, por moverse tanto por el centro como escorado a banda izquierda para irse hacia el interior y finalmente rematar con pierna derecha. Además, su visión de juego colectivo es mucho mayor que la de Ibrahimovic y participa más en las jugadas, bajando incluso a recibir al centro del campo, posibilidades que éste no ofrecía.

7.- Batalla de egos: Tanto Leo Messi como Cristiano Ronaldo llegan en la mejor forma posible al Clásico que se vivirá el próximo 29 de noviembre en el Camp Nou. Toda una ventaja para el espectáculo, y más teniendo en cuenta que cualquier enfrentamiento entre ambos se entiende como un pulso personal.

El jugador blaugrana lleva una racha goleadora insaciable, siendo como en las dos campañas anteriores el máximo goleador del equipo culé y el jugador más importante en ataque. Acostumbrado ya desde la segunda vuelta de la temporada pasada a echarse el equipo a la espalda cuando las cosas pintan feas, ésta no ha sido diferente. Ha inaugurado el marcador y cerrado el partido en repetidas ocasiones y está batiendo los registros goleadores que lo llevaron a hacerse con la Bota de Oro con 34 goles en Liga y 47 en todas las competiciones. Además, parece que sus malas actuaciones con su seleccionado, por las que era duramente criticado por sus compatriotas, son parte del pasado. En los últimos tres partidos disputados con la Selección Argentina ha marcado dos goles, inaugurando el marcador en dos de ellos. En el último, frente a Brasil, logró un gol épico en el minuto 91 de juego para dar la victoria a la albiceleste, logrando su primera victoria ante la selección verde-amarelha con la absoluta. Además, el delantero argentino tiene al Real Madrid entre una de sus víctimas preferidas. En el Camp Nou ya ha logrado cuatro goles frente al conjunto blanco, marcando incluso un hat-trick, gracias al cual rescató un punto para su equipo.

En cuanto a lo que Cristiano Ronaldo se refiere, las palabras sobran cuando un jugador es capaz de encarrilar una racha goleadora de 11 tantos en liga entre el mes de octubre y la mitad del de noviembre, además de otras tantas asistencias que se resumen en que nos encontramos con la mejor versión del delantero luso. La exhibición mostrada con su selección el pasado miércoles, en la que marcó un golazo a pesar de que fuera anulado por posición antirreglamentaria de Nani, puede entenderse como un pequeño aviso de lo que nos espera en la jornada 13 de liga. CR7 pasó por encima de Busquets y Piqué en diversos lances del encuentro, aunque los precedentes demuestran que el central del Barcelona siempre se ha mostrado muy serio frente al luso. De seguro el de Madeira tendrá muchas ganas de reivindicarse en un clásico, además de poder solventar su deuda pendiente: nunca ha marcado un gol frente al conjunto blaugrana, ni con el Manchester United ni con el Real Madrid. Su potente disparo desde fuera del área o buen lanzamiento de falta de los que le caracterizan pueden ser un buen recurso si se presenta un partido trabado.

Messi y Cristiano, Cristiano y Messi, inevitable hablar de ellos. Dos jugadores que deben marcar la diferencia y del rendimiento de los cuales, en buena medida, dependerá el desenlace del primer clásico de la temporada.

8.- Batalla de egos 2.0:
Pep Guardiola y José Mourinho encarnan un interesante duelo en los banquillos, casi tan importante como el de las mencionadas estrellas de cada equipo. El de Setúbal ya supo desmantelar las intenciones de técnico de Santpedor en la anterior ocasión en la que se enfrentaron, aunque aquella vez todavía entrenaba al Inter de Milán. Las cámaras estarán pendientes de cada gesto de cada uno de ellos. Nunca la batalla entre dos entrenadores había resultado tan mediática ni concentrado tantas miradas. Inevitablemente, este punto levanta gran expectación y puede ser determinante en el desarrollo del partido.

Conclusión

A modo de conclusión, y teniendo en cuenta todos los puntos anteriormente desarrollados, tanto los que hacen referencia a la mejoría del Real Madrid con respecto a la campaña pasada como los aspectos que pueden resultar determinantes en el encuentro, creemos firmemente que el Real Madrid tiene posibilidades reales de obtener un resultado positivo en el Camp Nou. Si el año pasado el resultado fue sólo de 1-0 favorable al equipo local, todas las mejoras que se han ido sucediendo en el equipo blanco, de la mano de José Mourinho, deberían quedar plasmadas en el marcador esta temporada.

Queremos agradecer a todos aquellos que hayan tenido la paciencia de llegar hasta estas líneas finales, a los que no hayan abandonado el escrito en algún lugar del camino. Lo cierto es que la longitud, quizás desmedida del artículo, se debe a dos motivos, lo bien que nos lo hemos pasado quienes lo hemos redactado, con momentos en los que hemos rozado la satisfacción plena. Por otro, las ganas de no dejarnos nada en el tintero. Precisamente repasando el escrito hemos dado con aspectos que no hemos tenido en cuenta. Pero ya hemos abusado mucho de vuestra paciencia. Dejar claro una vez más antes de concluir que se trata de una opinión, por supuesto discutible, pero formulada desde un intento, en el que se nos debe dar crédito cuando lo manifestamos, de tratar de ser objetivos. Si a alguien las conclusiones o alguno de los argumentos esgrimidos no le parecen acertados, que no dude que es por otro motivo.