viernes, 26 de febrero de 2016

El Fútbol y sus aledaños (189) - Marcas Blancas

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Marcas Blancas

Antes de ayer, al entrar de media mañana en Twitter me enteré de que le habían suspendido la cuenta a Carril del 8, uno de los gemelos gremlings de "Todo al Blanco". Nada grave al fin y al cabo, ya que inmediatamente abrió otra cuenta y siguió aguijoneando a los falsos gizmos. Pero en todo caso un detalle feo. El mismo explica la peripecia en la web de su gente en un artículo titulado "Soy un malpensado", muy indicado para leerlo mientras se consumen palomitas y se detroza el cine donde cada día nos proyectan la películas Walt Disney del florentinismo de conveniencia. Lo que leí me provocó un cabreo del 15. Bueno, del 6 ó 7, porque desde que tuve el ictus -un saludo Christian Goles, y gracias por preocuparte por mi salud-, entre que me tomo todo con más filosofía y los médicos me atiborran de pastillas para luchar contra la sobretensión arterial me he vuelto un tipo la mar de circunspecto y a veces hasta algo pachorrón. Me molestaba sobremanera en lo que le leía averiguar que Primavera Blanca sigue utilizando las mismas malas artes de antaño para tratar de acallar a los que discrepan con ellos o se les enfrentan y, sobre todo, constatar que el propio Real madrid es quien en muchas ocasiones le proporciona la munición con la que poder abatir a sus enemigos. En su día ya consiguieron cerrar cuentas incómodas con denuncias masivas de sus acólitos o por la mera técnica del amedrentamiento. Al acabar la lectura me dió la vena de desahogarme editando una tanda de tuits, en los que no decía nada especialmente novedoso, pero que a alguno le llamó la atención por ser el tipo de cosas que todo el mundo sabe pero nadie dice en voz alta. El caso es que los gremplins me caen bien. M siento identificado con ellos en algunos aspectos. No tanto en cuanto a opiniones futbolísticas, que si les digo que en el contencioso con Mou me posiciono de parte del vestuario lo mismo me averían toda la instalación eléctrica de casa. Pero a veces coincido. Aunque tampoco es tan difícil porque son bastante plurales. Coincido más bien en su forma de tomarse las cosas. Para poder decir lo que se piensa en un medio intervenido y, no nos engañemos, todos los son, hasta las reuniones de amigos en el que siempre hay alguien que marca la tendencia del grupo, solo hay dos posibilidades, que no te de miedo perder lo que tienes o que no aspires a obtener nada. Mi caso sería el primero. Como bien explicaba Manolo Matamoros en su artículo de @ZoomNews, o Christian Goles la penúltima y la primera y también que charlé con él en Twitter, soy básicamente un fracasado, no tengo una reputación que perder, o un trabajo o una fortuna pecunaria. Tras las hostias que me vengan, tras la amenazas que me hagan, veladas o explícitas, directas o a través de mensajeros, me voy a  quedar exactamente igual que estaba... En este caso igual de mal. Los gremplins, por su parte, solo intentan pasárselo bien con lo que hacen, sin aspirar a petarlo en las redes sociales, sin competir en descargas con nadie. Aunque si fuese menestar tampoco creo que le hicieran ascos a la fama. Algunos ya lucen gafas oscuras en sus avatares como si estuviesen ensayando lo que es tuitear de incógnito en un ámbito cuajado de fans y groupies. Bueno, también está la vía de la locura, real o fingida, como la que ejerce Madridismo sin Complejos, pero eso es otro tema.

Pero, todos lo sabemos, para poder petarlo en internet es ineludible contar con el beneplácito de los poderes fácticos. Llevarse bien con ellos. Lo he contado varias veces, mi mentor en Twitter, quien me empujó desde el borde de la piscina para que me zambullera en el agua fría, me dijo que el secreto de esta red social consistía en acertar al legir los culos que uno estaba dispuesto a lamer. Llevarse bien con quien maneja el cotarro es algo que saben los Darkos Vikingos de este mundo virtual madridista, también las webs a las que califico como marcas blancas. Con el añadido de que llevarse bien con Primavera Blanca ya no es tanto llevarse bien con la corriente de opinión dominante en internet como con la oficial que se intecya en los mentideros y corrillos de enteradillos desde el club. Mi parrafada en Twitter de ayer derivó en la queja de tres tuiteros, dos pertenecientes a "La Pizarra" y uno a "La Galerna". A los dos primeros no los conozco ni tengo referencias de ellos, por lo que nada negativo podría decir de sus personas, reales o virtuales. Al tercero, @Jorgeneo, si lo conozco, al menos en espíritu, y lo cierto es que tengo una excelente opinión de él. Me echaban en cara los tres haber dicho cosas que no tengo conciencia de haber dicho como, por ejemplo, que son unos asalariados de Primavera Blanca o del Real Madrid. Tampoco sería una cosa tan grave. Primavera Blanca hizo renegar a @RichardDees de la web en la que trabajaba de forma amateur, porque se había vuelto coyunturalmente una web enemiga, para que fichara por otra, Bernabéu Digital, claramente afín a sus postulados, con el incentivo, bastante razonable, de un dinerito a final de mes. Ahora trabaja incluso para una emisora profesional, Esradio. ¿Alguien se lo puede reprochar? Digamos claramente que no, pero todo el mundo convendrá conmigo que es un buen ejemplo de que todo esto mueve intereses más allá de los meramente futbolísticos o de ocio personal. Tampoco nos hagamos los suecos, no todo es dinero. No todo el mundo necesita que le ofrezcan un plato de lentejas para decidir venderse a quien puja por él. Hay mucho amante de la famita y el prestigio virtual. Me dijeron que cuando Primavera Blanca organizó el casting para elegir intervinientes en Real Madrid TV se formaron colas bien largas de postulantes. En todo caso, que @RichardDees eligiera para anunciar en Twitter que cambiaba de marca, según él para ir a partir de entonces por libre -Já-, precisamente el día en que Primavera Blanca inició una guerra de difamaciones contra su antiguo "patrón", tampoco quedo muy bonito que digamos. En Twitter donde menos te lo esperas y tipo con la cara más angelicial te asesta una puñalada en la espalda en cuanto vuelves la cabeza.

Esto del uso de las marcas blancas por parte de Primavera Blanca es casi tan antiguo como el TBO. Al menos como Twitter. Uno de los comparecientes al conciliábulo creado en su foro secreto para conspirar como los espías de las novelillas de a duro de las que se vendían en los quioscos cuando yo era niño, era El Socio, cuya web, "Fans del Madrid", era una de las principales fuentes ideológicas del grupo en sus inicios. Habría que distinguir entre los primaveros propiamente dichos, ya hablemos de tropa o de dirigentes, y los comparecientes en el conciliábulo. Parecen la misma cosa y suelen confundirse, pero no lo son. No todos los participantes en el foro secreto cuando éste se creo pertenecían a Primavera Blanca. Diosa Maracana, por ejemplo, daba una fecha para su entrada en Primavera Blanca en una entrevista que le hacieron en una web madridista, claramente posterior a sus intervenciones en el foro. Aquello era simplemente un grupo de amigos de Manolo Matamoros, una uadrilla creada por él para promover sus intereses personales, que tiende a confundir con los de la asociación con suma facilidad. En la época de mayor esplendor en Twitter de Primavera Blanca, cuando nadie hacía caso a mis llamadas de advertencia, intentaron captar la voluntad de las webs madridistas más conocidas, entre ellas dos de las que publicaban mis escritos. Se organizó una quedada en Madrid y se grabó un podcast, con @RicharDees como maestro de ceremonias. Primavera Blanca, sus gerifaltes, los dos presentes en la grabación, vendieron el evento como un intento de aunar voluntades en lo que ellos llamaban el underground madridista, porque entonces les molaba o les convenía ir de outsider, de fueras de la ley, ser rebeldes a la prensa y a los estamentos del club. Eran los tiempos en que aun se insultaba a Florentino Pérez, en que había barra libre para tratar ridiculizarlo. Algunos de los comaprecientes en el conciliábulo, por ejemplo Jarroson, auqnue no solo él, parecían sufrir ataques agudos de síndrome de Tourette en Twitter cuando les mentaban a Florentino pérez. Lo que en realidad había detrás de la jugada del hermanamiento con las webs era un intento de intervenirlas para utilizarlas en su propio beneficio, para promocionar la asociación y sus iniciativas, y también para propagar su ideología, sus pareceres sobre los temas de actualidad, para, utilizando su propia terminología goebbeliana, poder reeducar al madridismo. Aquello no acabó bien porque la gente de las webs se acabó hartando de las injerencias, las amenazas y las coacciones de Primavera Blanca. La famosa guerra de webs denunciada por Darko Vikingo, no con poco cinismo por su parte, provino de aquel cisma. Desde luego que las disputas estuvieron aderezadas con peleas de egos y rencillas personales, pero lo que básicamente subyacía en aquel clima de tensión era el enfrentamiento entre los alineados a favor y en contra de Primavera Blanca, éstos últimos básicamente por haber sido mangoneados por la asociación y conocerles más de cerca que los otros. Ser promocionado por ellos suponía un incremento sustancial de la difusión en la red. Ser su enemigo se pagaba muy caro en unfollows y pérdida de seguidores. Más en aquellos tiempos. A mi me resulta fácil renunciar a mis seguidores. Tengo más de los que puedo abarcar. Medio centenar con los que realmente me tratara ya serían muchos. Tuitear no deja de ser un pasatiempo. Pero una web supone mucho trabajo y es lícito que quienes lo invierten quieran que su esfuerzo luzca lo máximo posible. Yo en su día participe en la gestión de un foro de debate y sé el caudal de horas al día enganchado a internet que eso supone. Entiendo perfectamente que la gente trate de no pelearse con quien puede perjudicarte. Lo malo es que para pelearse con Primavera Blanca basta con discrepar. Su estilo matonil es algo que les viene inculcado en los genes. Manolo Matamoros eligió con sumo cuidado a los comparecientes en su foro secreto. En el grupo que creó para constituir su guardia de corps estaba lo más macarra, lo más belicoso y lo más intransigente de Twitter en 2012. El propio Socio; Jarroson; Haiku; Christian Goles, etc. Pero, a pesar de toda esta cavallería rusticana, la guerra de los podcast la acabaron perdiendo, y con ella el dominio hegemónico en Twitter. Esa es mi opinión. Sospecho incluso de que hubo llamada de atención desde el propio club. Hasta el mismísimo Manolo Matamoros, acostumbrado a poder ver los toros desde la barrera, y a sacar, en todo caso, el pañuelo para pedir la oreja de alguien, tuvo que bajar a la arena y batirse el cobre en mitad de la refriega. No era edificante ni oportuno, ya en su calidad de empleado del club, verle insultar al personal a troche y moche. A partir de entonces las webs del underground, a las que se pasó a denominar microwebs, dejaron de molar, también el ser trangresor y un malote virtual.

Casi de forma simultánea con el de las webs se les creo otro frente de batalla paralelo. Tras haber solicitado su ayuda para penetrar en el Bernabéu, para hacerse notar en el estadio a través de pancartas, cánticos y encuestas, Primavera Blanca decidió traicionar a sus aliados de Ultra Sur y quedarse con el poder que la peña ostentaba en el Fondo Sur. Tampoco debió de resultar tan difícil. A los jefes históricos de toda la vida les ofrecieron puestos en el nuevo organigrama. Bastó con traicionar a la tropa. Desacreditar a estos nuevos enemigos tampoco fue difícil, bastó con traer a colación en los debates que se formaban el arquetipo de como se supone que es un ultrasur: esto es, un tipo violento, de ideas intolerantes y siempre problemático en sus acciones. Poco importaba que fuese también el perfil real de los reenganchados, era mercancia que resultaba fácil de vender. Además, el Real Madrid empezaba a contar con apoyos en la prensa, y desde diversos medios se nos advirtió, ¡oh Dios mío!, que el nuevo jefe de las hordas bárbaras era del Atleti -vade retro, Satanás-, además de un delincuente peligroso. Que los destronados -un decir, porque seguian comodamente sentados en el trono de espadas- se habían rehabilitado y eran ahora unos benditos. Que los cacheos de la Policía Nacional en las puertas del estadio dieran como principal fruto incautar un arma blanca a uno de los nuevos dirigentes de la grada fue algo que se pudo silenciar cómodamente, que solo airearon las microwebs, molestas pero incocuas, sin reeprcisuón alguna fuera internet. A esas alturas Primavera Blanca había renunciado a su dominio en Twitter. Su estilo habitual quedaba desfadado con la nueva hornada de adversarios. Para chulos los ultras y sus pirulos. Amedrentar a amas de casa, fracasados como yo o chavalitos estudiantes es una cosa. Tratar de hacerlo con los ultras es harina de otro costal.

Primavera Blanca aprendió la lección. Crear sus propios medios de difusión en la red era múcho menos problemático que infiltrase en ellos y tratar de domesticarlos. Con "Bernabeu Digital" y "Fans del Madrid" propalando la doctrina urgía crear un vehículo que permitiese desacreditar a las webs madridistas díscolas del mismo modo que El Radio lo hacia con los medios de comunicación convencionales. Que El Socio, el alma de "Fans del Madrid" resultase aun más violento verbalmente y racista que el ultra arquetípico fue un contratiempo. Patada a seguir... por su propia cuenta al Socio y a otra cosa. Su renuncia a partiipar activamente en la asociación fue hasta emotiva. Bastante menos publicitada fue la salida de otro de los miembros del foro secreto por acosar a una conocidísima internauta madridista. Aquí quien tomo cartas en el asunto fue el luego dimitido Montero de Burgos, el presidente de Primavera Blanca hasta que la camarilla de Matamoros se hizo completamente con el poder. Esto último lo sabía Darko Vikingo cuando hablaba de guerra de podcast. Hace falta tener morro. Lo malo no fue el acoso en sí sino el corrillo de chimpancés macho que le reían las gracias que le soltaba a su víctima en Twitter el acosador. Una gente deliciosa esta de Primavera Blanca. El caso es que a los cerebros grises de Primavera Blanca se les ocurrió crear un podcast similar a "El Radio" para atacar a las microwebs contestatarias. La jugada podría haber salido bien si, primero, no hubiera sido tan evidente incluso a corto plazo -siempre se cargaba contar los mismos- y, segundo, si hubieran elegido a alguien medianamente competente para plasmar la idea. Pablo Sierra es poco más que un histrión con la torpeza metida en la sangre. Verle evolucionar en internet y sentirme algo menos fracasado fue todo uno. El exprimento duro poco porque al poco de iniciarse las comparecencias de pablo se convirteron en el chiste del día en Twitter. Tampoco las trifulcas a las que daban lugar sus ataques cosaban con la nueva fachada que Primevera Blanca se estaba construyendo para su cara virtual: seriedad, buenas compañías y los mejores modales posibles. Había que diferenciarse de los ultras y los micromadridistas. Ojalá hubieran empezado desde el principio por ahí.

La última hornada de marcas blancas la constituyen La Galerna y La Pizarra. Ignoro si están solo penetradas o son totralmente dirigidas por Primavera Blanca. La segunda solo habla de fútbol. La primera trata de crear opinión, sin demasiadas estridencias. Atrás quedaron los tiempos de arremeter contra todo, de convertir la red en una empresa de derribos. Quizá lo más llamativo en ambas sea su línea editorial claramente florentinista. Me da igual si es una actitud remunerada, como en el caso de @RichardDees y @JorgeCalabres, pactada, sugerida, inducida o, simplemente, de conveniencia, solo sé que elimina cualquier atisbo de espíritu crítico e de independiente en ambas, características que se supone que son los dos mayores atractivos de las webs madridistas. Este tenor florentinista coincide con los planes actuales de Primavera Blanca, que si se hizo célebre arreando a Florentino, ahora se hace poderosa lamiéndole las heridas tras cada derrota del equipo o desaguisado en lso despachos. Si a eso añades un no querer enterarse de las tropelías de la asociación, me parecen rasgos suficientes para catalogar ambas webs como marcas blancas. Si además se considera la cantidad de primaveros que pululan por sus equipos directivos y colaboradores la cosa queda clara.

Las nuevas marcas blancas son impolutas, eso es verdad, más serias, si se quiere, mucho menos polémicas, algo envaradas en su discurso a cambio de una cierta perdida de frescura. La Galerna fue fundada por Bengoechea, un reconocido simpatizante de  Primavera Blanca, precísamente su topor en la madriguera de los gremlins. Siempre se ha posicionado como poco de perfil, cuando no decididamente a su favor, en todas las polémicas en las que se ha visto inmersa la asociación, y no han sido pocas. Es de esos tipos que tienen boca con suficiente manga ancha y eslora para comulgar con cualquier rueda de molino. Creo que nadie me discutirá que en su línea editorial están los nuevos postulados de Primavera Blanca. En especial la ridícula cantinela de que todo aquel que no le besa los pies al presidente es un nazi, un simpatizante de los nazis o un aliado de los nazis. Esa discusión la he tenido con el propio @Jorgeneo en varias ocasiones, a quien le parece que no ser florentinista es comulgar con las ideas de Ultrasur o querer minimizar sus tropelías. Sí, es verdad, Jorge, los ultrasur derribaron una de las porterías del estadio en al previa de un partido de la Copa de Europa, lo que nos costó, además de una sanción de la UEFA, la vergüenza en todo el mundo. Pero aquello ocurrió en tiempos de Ochaíta y Cadenas no de los nuevos jefes colchoneros. A mi me da igual si la gente de La Galerna o La Pizarra cobran salario de Primavera Blanca o del club, me basta con verles mirar para otro lado cuando se denuncian atropellos por parte del club a sus socios o de la asociación a los internautas. Cuando eso viene acompañado de compadreo, constantes gorgoritos de amistad, trinos de alabanza, uno ya empieza a sospechar. Pero entra dentro de una lógica antiestética: disculpar los abusos del club o Primavera Blanca a cambio de su beneplácito. ¿Pudiera ser que alguien dije estar de mi lado en mi contencioso con Primavera Blanca en privado parezca mostrar otra postura a la vista de todos? Pudiera ser. Pero, da igual, estoy más que acostumbrado a la gente con doble cara. A Twitter no se viene a hacer amigos. Tampoco enemigos, es cierto, y ese posiblemente haya sido uno de mis mayores defectos, el haber sido capaz de generármelos en cantidades industrials. A mi La Pizarra y La Galerna ni me gustan ni me interesan porque me apestan a Primavera Blanca. ¿Que me dicen que no cobran dinero por sus escritos? Hago un esfuerzo y me lo creo. Que más de uno y de dos se les hace la boca agua pensando en cuando Real Madrid TV emita en abierto, también. ¿Qué hay que hacer para asomar la jeta en la tele del club, lamerle el culito a Manolo Matamoros? Ningún probloma. Han pasado tantas lenguas por ese ámbito anatómico y geográfico que la piel en esa zona debe estar más limpia, tersa y curtida que una prenda de marroquinería. Tampoco me quita nadie de la cabeza que la principal aspiración de algunas marcas blancas, pongo por caso Bernabeu Digital, es sustituir los medios de comunicación que todos hemos combatido, pongo por caso el universo AS, cuando éramos yihad madridista. Al final se trata de sustituir a unos demagogos y chamarileros de la verdad por otros.

@Jorgeneo dice dolerle mis reproches y le creo. No sé si el me creerá a mí, pero a mi también me duele hacérselos. Entablamos relación, el me corregirá si me equivoco, con la excusa de un avatar que antes lucía. Era ese tan extendido de la bandera de la Unión Jack como homenaje a Juanan, el chico que murió en el accidente del AVE en Galicia. Juanan era un anticasillista militante, algo muy conveniente y bien remunerado con follows y retuits en los inicios de Twitter. Su "Muerete, Casillas" le valió mucha cantidad de ambos, incluso póstumo. El más celebrado el de Arbeloa en la final de la Décima. El mourinhismo se identificaba mucho con ese avatar. Dio algo de grima y vergüenza ajena la competición que se estableció entre las mejores plumas mourinhistas de Twitter por ver quien había sido más amigo de Juanan, cuya figura fue instrumentalizada por el aparato primaveral en Twitter. Esos pérfidos ultras habías arrebatado por la fuerza en el Sánchez Pijuán, creoq recordar, el banderín con la Unión Jack a su cabo gastador. Se lo advertí a @Jorgeneo y no sé si porque me hizo caso o simplemente por coincidencia, lo cierto es que se cambio el avatar. Desde entonces hubo un contacto esporádico, a veces por canales privados, que últimamente se ha enfriado bastante. Asumo la culpa. Verle implicarse en la última aventura de Primavera Blanca me resultó una enorme decepción. Tampoco es la primera vez que me ocurre algo así. Dos de las tres webs madridistas para las que escribía en 2012 se hicieron decididamente amigas de Primavera Blanca, y de nada sirvió que diera riensa suelta a mni complejo de Casandra y les advirtiese. Nadie escarmienta en cabeza ajena. ¿Que les molesta a las buenas gentes de La Pizarra y de La galerna que diga que cobran del Real Madrid? Ningún problema. Si lo he dicho lo retiro y pido disculpas. Pero, lo siento, para mí son claramente dos marcas blancas más de Primavera Blanca. Es decir, el mismo producto con las mismas características, pero con otro envoltorio y con un resultado menos oneroso para el bolsillo del comprador. Las mismas mentiras condecendientes pero más fáciles de deglutir. Sobre todo para el no avisado, porque sino el precio es exactamente el mismo. Son meros publicitadores en el momento actual de ese Shangri-La florentinista encaramado en las montañas nevadas de la revista Forbes, en el que el esplendor del club no envejece, en cuyo rostro no se distingue ninguna nueva arruga por más que le caigan encima los años sin títulos, de ese Brigadoom siempre festivo y oculto en la niebla de las cifras económicas. Visualizo perfectamente a @Jorgeneo danzando ligero en la pista de baile a lo Gene Kelly con la espectacular Cyd Charisse. Hay mentiras tan hermosas que te tornan los pies ligeros y hacen el corazón ágil. No digamos ya la pluma. Jorge tiene planta y donaire de sobra para eso. Mañana, si eso, ya con otro patrón u otro escenario, con calderón de presidente pongo por caso, tal vez tocará quizá filmar neorealismo italiano y mostrar hasta los desconchados de las paredes, saturar la pantalla con los feos rostros del presente madridista.

Dice Carril del 8 que sospecha que tras la cuenta oficial del real madrid en Twitter se esconde ahora un mandado de Primavera Blanca. Espeluznante posibilidad, pero desgraciadamente bastante creíble. Es el propio club quien le da cuerda al muñeco cuando parece que se le acaba la batería para que siga batiendo los platillos. En su momento de mayor descrédito, cuando empezaban a desvelarse sus chanchullos, lo instaló en el Fondo Sur para que dirigiera la animación de la hinchada. No sé como recibieron la noticia los jugadores, sabiendose cual era su ideario y su discurso. Casillas mal y Arbeloa bien. Ahora le cantan el cumpleaños feliz cuando toca por calendario, y hasta Zidane lo incluye de rondón en la alineación para que el emotivo momento sea posible. También es verdad que ese espaldarazo vino a cambio de cercenar cabezas en Real Madrid TV. ¿Habrá purgado culpas Manolo Matamoros a ojos de Florentino Pérez? Tal vez sí. Quizá este asomar la patita en la cuenta tuitera del club sea solo un anticipo de su desmbarco en la tele con emisión en abierto. Dios nos pille confesadios si es así, y con una cuenta B a la que poder emigrar cuando nos cierren la que utilizamos a diario.

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viernes, 5 de febrero de 2016

El Fútbol y sus aledaños (188) - A propósito del podcast-entrevista a @DarkkoVikingo del blog @ElDiariodeMou

A propósito del podcast-entrevista a @DarkkoVikingo en el blog @ElDiariodeMou

Imagino que esta acotación es un ejemplo más de mi inveterada manía de meterme en camisa de once varas, de ir a donde no me llaman a buscarme líos gratuitos. O a lo mejor no es para tanto, que parece que @DarkkoVikingo es un tipo, al menos esa es al iamgen que intenta transmitir, por lo menos en la entrevista que suscita estas líneas, que se habla con cualquiera, que se tomaría con gusto unas cañas con el mismísimo Diablo después de que le rajara la cara con su tridente. Tampoco es el caso. Soy más inofensivo que un calendario de bolsillo con fotito de minínos copando una cesta de mimbre. Como Darkko no tiene problemas en citar nombres y explicar con detalle, desde su propia óptica, claro está, sucedidos que piensa que ilustran de forma diáfana el modo en que él ve las cosas, me permito hacer lo mismo y citarle a al narrar una anécdota en la que está implicado, mínima e intrascendente pero que para mí es muy ilustrativa de como funsionaban las cosas en el tiempo de los pioneros de las webs madridistas y sus podcast correspondientes..

Aboga @DarkkoVikingo por el entendimeinto entre madridistas, y me parece loable y acertado su empeño. ¿Quién en su sano juicio iría en contra de esta máxima? Pues a lo mejor yo, que precisamente vengo ahora de la consulta del psiquiatra. Se pone a si mismo como ejemplo de tuitero conciliador, que siempre ha buscado el entendimiento con todo el mundo, que dice haber publitado en la red del trabajo trabajo ajeno, incluso de quien le ha perjudicado o ninguneado. Dice que no tiene problemas en escuchar los podcast o atender al trabajo de las webs de aquellos a los que no traga o no le tragan a él, de reconocer públicamente que le gusta o le divierte lo que hacen. Y eso esta muy bien. Suena razonable "que te cagas". ¿A quién le importa que Quevedo fuese un cabronazo o Velázquez fuese un trepa y un arribista de manual a la hora de admirar sus respectivas obras? A mi no, desde luego. Pero cuando él cita ejemplos no habla precísamnte de genios universales ni tampoco de gente a la que podemos evitar tratar en esta vida y en la virtual porque hace tiempo que murieron.

Cita a @RichardDees y me viene al pelo. Cuando ingresé en Twitter y superé esa fase inicial en la que no me enteraba de nada y parecía que nada sucedía, que todo estaba congelado, o más bien era yo mismo quien parecía petrificado en mi tímido andar por la red social porque mis pasos no parcían tenía ningún eco en los demás, cuando empecé a desenvolverme y a abrir los ojos enseguida incurrí en dos debilidades. Una la descubrí por mi mismo, y era precisamente @RichardDees. La otra persona fue una recomendación y me enganchó enseguida, a pesar de que nunca hablaba de fútbol. Los temas que trataba eran otros. Hablo de @AlexCibernetica. Cualquier cosa que dijeran cualquiera de los dos para mí iban a misa. Me parecía el de Bilbao un ejemplo de honestidad y me hartaba de reir y de instruirme con sus celebérrimos podcast de El Radio. Instruir deleitando es una máima que le viene al pelo. He charlado con mucha gente sobre su programa y me sorprendió escuchar que hay quien se aburre con él. No lo entiendo. Cierto es que tiende a la reiteración. Pero como cualquiera. Lo que hacemos está lastrado por nuestras rutinas mentales y es casi imposible no repetirse en una actividad concreta cuando se dilata demasiado en el tiempo. Un podcat de @RichardDees se parece a cualquier otro de los suyos en la medida que un tema de Supertramp se evoca a cualquier otro de este grupo de rock sinfónico, o que un cuadro de Velázquez, ya que lo hemos citado antes, encuentra ecos en cuanto a estilo, temática o lenguaje en cualquier otro del pintor. Quizá el sevillano, que era sabio a su manera, tendía a no repetir temas, al modo de Kubrick quien, salvo que me falle la memoria, no llegó a dirigir en toda su carrera dos películas del mismo género. Por cierto, el director británico acabó loco de remate y absorbido por su trabajo hasta el punto de renunciar a relacionarse con su propia familia. No tenía tiempo para otra cosa que para prepararse para el siguiente proyecto y tan embebido estaba por lo que tenía entre manos, tal era su afán de alcanzar la perfección, que a menudo dejaba los proyectos a medias tras dedicarles años de trabajo. La originalidad, reiventarse, es una quimera cuya persecución acarrea peligros.

Yo hace tiempo que no escucho los podcast de @RicharDees por mera higiene mental y moral. Tampoco viene al caso entrar en promenores de por qué ocurre esto, aunque tampoco tengo especial problema en hacerlo si a alguien le interesa. Si son seguidores de mi blogs sobraran explicaciones. Tampoco quiero divagar en exceso. Me gusta pero se que canso cuando lo hago. En cuanto a @AlexCibernética hace unos meses me bloqueó por tercera vez desde que nos tratamos en Twitter y me da pereza iniciar la cuenta atrás para una cuarta. He de reconocer, eso sí, que siempre que me ha mandado a  freir espárragos ha tenido sobrados motivos, casi siempre. Está claro que a la larga tendemos a llevarnos mal, auqnue parezca que existe cierta simpatía mutua. Por mi parte mucha, ya que ya he confesado que era una de mis debilidades tuiteras. Por la suya la suficiente al menos como para que mantuviéramos un diálogo intrascendental pero muy fluido y seguido por canales privados. En mis tiempos de tuitero tóxico había quien solo me hablaba en emedés. En realidad creo que me podría llevar de lujo con ella, pero con sus novios se ve que es imposible. Tiendo a sacarlos de quicio y ellos a mí. La última cosa que le dije a @AlexCibernética es que daba la sensación de que se buscaba novios cortitos y lógicamente me mandó a recoger amapolas donde Guti, muy educadamente, eso sí, porque ella es así, cordial y elegante incluso cuandoa grede. Me sentí en un deja vú, pero lo entendí.

Pero a lo que vamos, que no concreto. Dice @DarkkoVikingo que ha hecho lo imposible por intentar que la gente que medra dentro del madridismo tuitero se lleve bien, y no tengo claro del todo cuando lo dice que no se esté poniendo medallas que no le corresponden. Le habla a su entrevistador con una condescendencia y paternalismo que me hace gracia. "Los que llegamos primero os abrimos camino" le dice al miembro de @ElDiariodeMou que le interpela y le cuenta batallitas de la yihad madridista -así se nos conocía hasta que PB vetó la dnominación- de principios de esta década, como quien le explica a un imberbe que aun no está en edad de hacer la mili lo mal que se pasaba en el Valle de Da Nang durante la guerra de Vietnam. Recuerdo haber escuchado hace ahora aproximadamente un lustro uno de sus primeros podcast de Darkko y haberle tuiteado con toda la inocencia del mundo un halago. Acto seguido me lo agredeció y me devolvió el follow que le había hecho. O quizá lo hizo antes, sin necesidad de que le hiciera la pelota de rigor, que da la sensación, ciertamente, de no ser un adicto al estrellato. La chica que compartía micrófono con él en los audios también me hizo follow. Y yo tan feliz. ¡Joder! ¡Me seguían dos tuitstar de Twitter! No sé si llegué a hablar con alguno de los dos alguna vez. Pudiera ser. Aunque no creo, porque soy de natural tímido. Me cuesta hacer halagos. Tanto que no sirvo para congeniar con mi prójimo en Twitter. Y que me los hagan a mí sencillamente me descompone. Cuando tenía 20 años hasta montaba en cólera cuando los escuchaba. Pero ese es otro tema que ya contaré a quien corresponde, esto es, a mi psiquiatra. El caso es que a veces no controlo la red y me pierdo. Hubo un tiempo en que confundí a Darkko con el otro Vikingo célebre de Twitter, con Brus, y hasta creo haberle reprochado, comportándome como un completo cretino, a uno de ellos ciertas culpas que en realidad atribuía al otro. Es lo que tiene el no ponerle cara a la gente: que se te difumina en la memoria. Y si te tratas con medio millar de personas a la vez, sin rostro ni timbre de voz, además en conversaciones trasegadas a sorbitos de 140 caracteres, la empanada mental puede llegar a ser severa. Pero mi corta relación tuitera con Darkko la tengo clara.

El caso es que el programa de @DarkkoVikingo alcanzó tanta repercusión que su excelencia en persona, el papa blanco, decidió incluir su podcast en una de sus giras ecuménicas. Eran los tiempos en que Primavera Blanca difundía su palabra a través de las webs madridistas, que usaba como9 púlpito para sus fines y que trató de convertir en sus secuaces. Y como eran los capos del barrio madridista de Twitter y, además, daban mucha audiendia -Bien sabe Tele 5 lo que renta tener un Matamoros en pantalla- iban a donde querían, y cuidadito con hacerles esperar o ponerles trabas. Desde muy pronto adquirieron el capo de tuti capi y su lugarteniente manías de divos. Algunas anécdotas me han contado pero no me corresponde a mí difundirlas. El caso es que inmersa Primavera Blanca en plena operación de borrado de la realidad virtual de este su humilde servidor, quien estas líneas escribe, uno de los do jefes supremos, no sé si @RicharDees por mor de la proximidad geográfica, o el mismo Coronado en persona, no recuerdo cual de los dos, se coló en uno de los podcast de @DarkkoVikingo y un día después me llegaron los unfollows de las dos personas que me seguían de la web El debate blanco. Tampoco lo reprocho, al menos a título personal. Adquirí en aquellos tiempos una condición de apestado en los circulos madridistas de Twitter. Una condición que asumí si no con gusto si al menos conscientemente. Esa y no otra fue la razón por la que dejé de escribir para las tres webs madridistas en las que colaboraba, y a pleno rendimiento, que soy muy prolífico cuando me pongo. Hasta tres y cuatro artículos me ventilaba por semana. En este mismo blog pueden leerse. Y no eran precisamente webs desconocidas. Cualquiera de ellas tenía más epso en al opinión madridista que la de Darkko. Sabía que me enfrentaba a la mafia que dominaba la red y no quería perjudicar a terceros. Supongo que suena a falso peroe s cierto. Yo también se colgarme medallas y postularme para el Nobel de la Paz, amigo Darkko. Dices que has hecho lo imposible por buscar un entente en el madirismo tuitero y lo cierto es que fuiste secuaz de la tiranía eistente entonces, sumándote a los ajustes de cuentas del poder con los díscolos primero, cuando el poder era aun indiscutible, y callándote luego sus vergüenzas, cabalgando sus contradicciones, si seguimos la terminología de Iglesias, cuando empezaban a encontrar respuesta, en gente que tenía mucho menos capacidad de difusión que ellos, aunque mucha más razón y, sobre todo, mucha más decencia. No creo que sea menester explicar esto último que digo. Está sobradamente explicado en mil sitios y de forma muy clara. Lo que te reprochaban los subversivos es que te declararases neutral en una guerra desigual e injusta, y que lo hicieses solo por mantener a salvo tu plato de lentejas, para no perder esos followers y esas descargas que dices constantemente que no te importan. No me cabe ninguna duda de que eres un tipo excelente. En la entrevista lo subrayas de forma tan reiterada y con Stabilo de color fosforito tan llamatico que se hace difícil no coscarse de esa realidad enseguida. Eras un tipo cojonudo pero, como dice el refrán, para que el mal triunfe solo hace falta que los buenos no hagan nada. Y esas estamos. Mejor dicho, en esas estuvimos. Cuando aun me hablaba con @AlexCibernética esa era la idea que me transmitía de tí, que eras capaz de cruzar un lodazal a nado y salir por la orilla opuesta sin una sola mancha. Ser amiguete de Primavera Blanca solo te costó dos unfollows, el tuyo y el de tu compañera, además a un tipo que lo más seguro es que a estas alturas ni siquiera recuerdes. Yo si qu puedo decir que soy el mayor pagafantas de Twitter sin pecar de falsa modetia. Pero, creéme, lo entiendo. Muchos hicieron como tú y salieron de todo aquello radiantes y espléndidos como el payaso que lava su ropa con Micolor. No, vamos a ver, lo que a tí te reprochaba Toni Montana no era que escuchases El Radio, ni que le hicieras erretés a los links de @RochardDees, no tomes a la gente por tonta. Lo que te  echaban en cara cara es que no te atrevieses a denunciar en voz alta las mentiras y los dislates de Primavera Blanca, algunos de índole personal de gente que se supone que era tu amiga. Hombre no, si sabes de una amiga a la que le han acosado en la red no te haces el amiguete del acosador, pongo por caso. Vamos, digo yo, por muy enfilado que veas el Premio Nobel de la Paz. Nunca he entendido a aquellos que se atreven a poner en solfa a los jugadores del equipo, ponerles finos filipinos y luego no se atreven con los que tienen voz y mando en Twitter. O quizá lo entiendo perfecatmente. Meterse con canelita o Topor no repercute en las descargas y los follows, en todo caso lo hace para bien. Pero meterse con Matamoros... Cuidao. Pero, bueno, allá cada cual. Por cierto, me ha gustado muchísimo la entrevista. Lo mismo sigo tu consejo, hago de tripas corazón, o más bien al revés, y vuelvo a escucharte en tus podcast.