Soneto Diecinueve
Cosecha blanca en la noche negra
Navegan la noche estrellas de cera,
barcas venidas de mares lejanos,
velas henchidas de vientos arcanos
siempre al soslayo del alba primera.
Todo el infinito que el tiempo dijera
son espejos de plata y brillos ancianos,
son estrellas de cera y fuegos livianos
en el mar seco que la noche genera.
Un hilo de voz que el silencio enhebra
allí por donde el vacío se quiebra
y ya para siempre debiera reinar.
Luz de vida que en la muerte se integra,
cosecha blanca en la noche negra
cautiva en las redes de un loco soñar.
17 y 22 de novimbre de 1984
25 de diciembre de 1984
jueves, 20 de noviembre de 2014
Soneto Dieciocho
Soneto Dieciocho
Un sentir mudo en sensaciones
A veces creo que nuestros corazones
son dos llamas que nunca prenderán,
que tan solo de recuerdos vivirán
en un rito de oscuras tradiciones.
Un sentir siempre mudo en sensaciones,
promesas que cumplidas no serán,
dos fuegos que cenizas llorarán
varados n remotas situaciones.
Ya para siempre el exilio interior
donde nada hay porque a nada se aspira,
ser paisaje en la vida de los otros,
ser la hoguera que ignora su calor,
ser la rueda que ni avanza ni gira.
¿Qué estrellas ardrán por nosotros?
17 y 22 de octubre de 1984
13, 14 y 16 de noviembre de 1984
23 de diciembre de 1984
Un sentir mudo en sensaciones
A veces creo que nuestros corazones
son dos llamas que nunca prenderán,
que tan solo de recuerdos vivirán
en un rito de oscuras tradiciones.
Un sentir siempre mudo en sensaciones,
promesas que cumplidas no serán,
dos fuegos que cenizas llorarán
varados n remotas situaciones.
Ya para siempre el exilio interior
donde nada hay porque a nada se aspira,
ser paisaje en la vida de los otros,
ser la hoguera que ignora su calor,
ser la rueda que ni avanza ni gira.
¿Qué estrellas ardrán por nosotros?
17 y 22 de octubre de 1984
13, 14 y 16 de noviembre de 1984
23 de diciembre de 1984
Suscribirse a:
Entradas (Atom)