viernes, 25 de marzo de 2016

El Fútbol y sus aledaños (192) - Limpiezas de vestuario



Limpiezas de vestuario

Las palabras de la tribu mutan, se sustituyen las unas a otras, rotan en sus significados, emergen en las modas, se desgantan con el uso y declinan hacia el olvido. Para que haya tribu ha de haber argot, palabras propias que describan su particular universo, cuanto mas impermeables a la realidad de lo ajeno mejor. Si hay un vocablo que haya cobrado popularidad entre el madridismo estos dos o tres últimos años es el de "limpia". El que más y el que menos, todos deseamos una limpia y la consideramos cada vez más urgente, ya sea en el vestuario, el banquillo o los despachos. Creo que fue Capello el que introdujo el concepto a los profanos. Según él los jugadores, una vez se convierten en estrellas, pierden progresivamente el hambre de títulos a medida que los ganan y se acomodan a una vida de celebridad y lujos. Su primer cometido tras llegar por primera vez al Real Madrid fue acometer una limpia del vestuario. Si mal no recuerdo, en el equipo que había ganado con Valdano una liga. La de aquel 5-0 al Barça en el bernabéu con gol final de Luis Enrique. A los periódicos deportivos afloraron sus terribles palabras a Quique Sánchez Flores: "Usted no tiene categoría para jugar en el Real Madrid". Y fue en esos términos dónde se instaló el debate. Sánchez Flores había sido un excelente lateral, fichado con cuatro duros -no había para muchos alegrías entonces- y que había dado un excelente rendimiento. A muchos nos pareció su despido un acto no solo de ingratitud sino rayando en la falta de respeto. La limpias nunca son fáciles, ni indoloras, ni agusto de todos los consumidores, es decir, de los aficionados. Pero ciertamente Capello tenía sus motivos y no estaba exento de razones. Lorenzo Sanz nos trajo aquel verano a Roberto Carlos, que había fracasado, aunque parezca difícil creerlo, en el Inter de Milán, y tenía por ello un precio razonable. Con Mijatovic y Suker se hicieron efectivas las cláusulas de rescisión, pero la sensación que nos dió a  todos aquel año es que Capello hubiera querido hacer limpia de los dos balcánicos nada más aterrizados en la ciudad deportiva de la Castellana. Para el entrenador italiano eran jugadores ya acomodados, en la cúspide de su carrera y con una caducidad muy a corto plazo. Meros caprichos presidenciales. Las limpias no tienen sentido si quien redecora no es el entrenador entrnte. Casi a regañadientes, al año siguiente, ya sin Fabio dirigiendo al equipo, se logró la Séptima y para otros quedó entonces el marrón de jubilar a los héroes de tamaño triunfo.

Yo creo que fue Capello, ya digo, el primero que quiso profesionalizar nuestros sentimientos como aficionados. El cariño a los jugadores, los encargados de hacer realidad las gestas imposibles que soñábamos para nosotros -¿para qué otra cosa jugábamos a todas horas al fútbol en el patio del recreo sino para poder sentir en nuestra piel un sucedáneo de lo que debía ser recorrer el carril del ocho del césped del Bernabéu vestidos de blanco?-, tenía un tope máximo permisible. Más allá de la raya que marcaba el límite estaba la idolatría, lo que ahora se denomina en un alarde de elegancia "mojabraguismo", el anteponer el bien del jugador al del club. Con Capello empezamos a fijarnos en los entrenadores. Fueron los críticos de la revista francesa Cashier du Cinema quienes acuñaron la expresión "El director es la estrella". Hasta entonces los reyes de Hollywood habían sido siempre los actores que protagonizaban las películas. Algo parecido pasó en el mundo del fútbol en tiempos de Capello. Hasta entonces estábamos habituados a entrenadores de la casa, tipos sin aparente relieve de cara a los medios, como Luis Molowny o Miguel Muñoz, que todo lo más adquirían un rol paternal, como ocurrió con el bueno de Bujadin Boskov. Pero llegó Capello y de pronto se hizo bien visible, dolorosamente patente, la guerra abierta que casi siempre tiene lugar en los vestuarios entre la plantilla y el cuadro técnico. El entrenador era el amo del territorio y necesitaba sacar a pasear la melena, rugir a todo pulmón en la sabana, para sentirse valorado. Desde entonces todo ha ido a peor y ya no se puede ser entrenador de fútbol sin dar un buen perfil a la cámara, sin tener labia para epatar al personar en la sala de prensa y sin tener dotes escénicas que exhibir en la banda del terreno de juego durante los partidos. Postureo versus conocimiento del oficio. No ha hecho falta que Le Equipe nos diga que vivimos en los tiempos en que el entrenador es la estrella. Messi eclipsó a Guardiola, cuando la voluntad de éste último es que ocurriera justo lo contrario, y aquello acabó muy mal, con el de Sant Pedor atendiendo al llamado de "vente para Alemania, Pepe" que le llegaba desde el Bayern de Munich, aunque con año sabático de por medio para atemperar primero el cabreo contraído por los celos profesionales. El ideal que se ha instaurado es que los entrenadores han de tener vocación de continuidad y los jugadores han de ser como estrellas fugaces. Si las ves lucir sobre el firmamento verde hay que pedir rápidamente un deseo antes de que se apaguen: el pastizal por el que los vamos a vender mientras aun tengan mercado. A ninguno se nos pasó jamás por la cabeza la idea de vender a Butragueño tras verlo lucir como una supernova en dos copas de la UEFA y otras tantas ligas y nos resignamos a verlo apagarse paulatinamente hasta que años después solo quedaron rescoldos de su genio, tan fidedignamente descritos por José María garcía, el Butanito, con su celebérima frase: "¿Pero acaso está jugando Butragueño?". "En la alineación está al menos", le contestaba siempre alguno de sus colaboradores. "Ah, sí, es verdad, no me había dado cuenta. Pues avisadme cuando toque balón".

Fue Florentino pérez quien trajo a España la figura del manager general, el tipo encargado de diseñar el equipo, fijar sus características, lo que ahora se denomina el modelo, y reclutar las piezas necesarias para lograrlo, entrenador incluido. Tenía sentido este perfil profesional que dab continuidad a las plantillas más allá de la figura del entrenador, porque era habitual que la llegada de un nuevo míster trajese aparejado el desembarco de una serie de jugadores de su agrado, a veces simplemente compatriotas con los que poder apaciguar la morriña por el terruño, que con su marcha, a veces unos pocos meses después si la temporada era aciaga en resultados, quedaban incrrustados en la plantilla como cuerpos extraños. Mourinho asumió en el Real Madrid el doble papel de entrenador y manager general, incluso después también el de jefe de prensa y protavoz del club. Pero no tengo claro que tuviese mucho voto ni en las incorporaciones ni el las bajas. Durante tres años su labor fue un continuo amagar y no dar con hipotéticas limpias de vestuario. Quienes le sobraban lo tenemos más o menos claro, en líneas generales todo el mundo menos su imagen reflejada en el espejo, esto es, Arbeloa haciéndose un selfie. No sé si es que en realidad no quería o no le dejaban, pero lo que decía querer limpiar ahí se quedó. Aun sigue en términos generales incluso. Casillas ha sido su única víctima póstuma.

Mourinho nos enseñó principalmente a odiar todo el entorno del Fútbol. A la prensa primero. Ahí se nos llevó de calle. Bastó con airear sus contradicciones, sus mentiras, su partidismo, su fobia generalizada por todo lo que representa y abarca el Real Madrid. Luego a los estamentos arbitral y directivo de las distintas federaciones y organismos. Tampoco fue difícil en este caso. ¿Qué identidad individual o colectiva que ha alcanzado la edad centenaria no cuenta con una libreta roja repleta de agravios anotados? Mourinho ejercició de Ray Man y nos deslumbró con su habilidad para contar palillos derramados por el suelo, decisiones erróneas emitidas desde los despachos -que si los calendarios de partidos, que si las sanciones cautelares, que si los sorteos con bolas calientes- y fallos arbitrales. Una vez plenamente en faena nos inculcó el odio a nosotros mismos insertando en nuestro inconsciente colectivo la semilla de una idea: la del pseudomadridista. Mourinho en el remake de Inception, a lo Leonardo Di Caprio, pulsando el botón del sótano segundo en el montacargas. Que si el Bernabéu parece la ópera, que si los piperos son como los walking dead del fútbol. Yo le hubiera dado el oscars entonces, no me esperaría a verle renacido, porque no se si el club sobreviviría a una segunda etapa suya. Una vez arraigó el germen de la insidia ya todo fue un continuo quitarnos los carnets los unos a los otros, como gendarmes de patrulla en la ciudad del madidismo solicitando DNIs a los viandantes con al tez morena en busca de inmigrantes ilegales. De este sueño de sospechas mutuas y guerras civiles no hay patada que nos despierte. Y el colofón, el elemento final de su número circense, lo que en aquella otra película, también de Christopher Nolan, denominaban el prestigio, fue enseñarnos a odiar a nuestros propios jugadores. Ya nadie ataca a Xavi Hernández en Twitter. Prefieren hacerlo al Topor, a Canelita, Mc Celo, Judas o Carajal, que asegura zascas aun más contundentes que los que se pueden arrear a Piqué, que es idiota pero gana trofeos, a Laporta, que ya ni siquiera se le ve en lontananza, o al padre de Neyymar, al que tampoco queremos cabrear demasiado para que se avenga a convencer a su retaño de que se vista de blanco. Sopapos dialecticos propinados con la mano abombada, en disposición cóncava, para que en el golpe una cámara de aire impacte primero con la carne y sean más sonoros. Mourinho redifinió las ecuaciones de campo de Capello y perfeccionó su teoría. Desde que pasó por el real Madrid todos soñamos con hacer limpias de vestuarios, con pasar por las paredes de azulejo cerámico llenas de mugre de ego de la nave industrial madridista una balleta empapada en Cillit Bang mientras bailamos al ritmo de "Maniac" de Michael Sambello. Una vez cogió carrerilla, cuando ya nos tuvo en su mano, nos enseñó también a odiar a la cantera, a los exjugadores que abrían la boca para opinar por su cuenta. Luego incluso a los callados por no predicar su nuevo orden, a los jugadores españoles por ser seleccionables y ser suceptibles de visitar la guarida culé construida por Del Bosque. El resultado del paso de Mourinho por el Real Madrid fue una guerra civil, suceso inherente a todo país que se odia a sí mismo y en el que se tergiversan o pervierten las palabras de la tribu.

Leo en el ABC de este Martes de Semana Santa, en un artículo titulado "Zidane dirigirá la revolución" y que firma Tomás González Martín, que la directiva del Real Madrid ha decidido pasarle la bayeta a Zidane y encerrarle toda la noche en el interior de la nave industrial blanca para su limpia. Quien dice noche dice verano, que es cuando el firmamento del fútbol se queda sin luz y sin estrellas. Ni Mourinho, que fue quien nos abrió el apetito, ni Ancelotti que la hizo parecer innecesaria primero y luego no tener el temperamento necesario para acometerla, ni Benítez que empezó la guerra con los jugadores antes de tiempo, pudieron llevarla a cabo. Será Zidane quien lo haga, y sin necesidad de quitarse el traje, tal como accede al barrizal de la sala de prensa tras cada partido y sale siempre impoluto, con la sonrisa a flor de labios, aunque venga de reprender a sus jugadores. "Así no vamos a ninguna parte" se le oyó decir tras la inmerecida victoria ante Las Palmas. El ABC es fuente fiable desde que arrinconó en su redacción a los pocos hostiles al presidente y al entrenador portugués que la habitaban y empezó a  recibir soplos de topos encorbatados como pago. Su primer tanto por la escuadra, que yo recuerde, fue anticipar durante unas Navidades la renovación de Xabi Alonso cuando todos lo veíamos fuera, por mor de sus supuestas desaveniencias con Casillas. Luego, más tarde, daría finalmente la espantada, que unos justificaron ahondando en la tesis de la guerra interna del vestuario y otros en supuetas fuentes fiables que hablaban de un lío de faldas con una cantante de relumbrón. El conocido síndrome Shakira. Cada cosa que dice ABC la tengo muy en cuenta, cuando aporta datos y no opinión me refiero. Su fuente suele estar cercana a la T4. Sin ir más lejos, el fichaje de JJJames lo radió en directo en el quiosco a la par que lo hacía el Sisón en Twitter. No necesita inventar ni rellenar con trapos viejos las noticias huecas para que hagan bulto y parezcan más consistentes y orondas. Tampoco son  tantas las páginas de su sección de deportes como para tener que improvisar, contando además como cuenta con fuentes de agua fresca que manan directamente de la montaña de Padre Damián. Así que si leo en el diario que Zidane acometerá al fin este verano la tan ansiada limpia me lo creo. Aunque ya sabemos que nuestra directiva es muy dada a dar bandazos, a circular en zig-zag, como si estuviera esquivando balas, de la prensa mayormente, y de aquí a entonces cabe que acabe ocurriendo cualquier cosa, valga la redundancia, aliteración o lo que diablos sea esa pseudorrima que me ha salido sin darme cuenta.

En el artículo se indica que "algunos directivos tenían dudas el 4 de enero con el nombramiento de Zidane como entrenador del Real Madrid", pero esas dudas se han ido disipando con el tiempo. Según la directiva, Zizou dirige el vestuario con mano de hierro en guante de seda, los mima pero los sienta en el banquillo, cuando no en la grada, si no dan el rendimiento deseado. Ese sería el caso de JJJames, aunque le diera muchas oportunidades, muchas más que a otros, antes de decidir marginarlo de las alinaciones. También el de Isco, que pasa por una profunda crisis de juego desde que Benítez nos lo desquiciara. Jesé constituiría la tercera pata del banco de los que están ahora mismo en entredicho, aunque parece empezar a saber aprovechar los pocos minutos de juego que se le conceden. Sorprende, para bien, que ABC afirme que Zidane apuesta decididamente por Keylor Navas. De ser cierto, y espero que sí, que se le permita retenerle, considero que sería la prueba del algodón -uso esta expresión para no salirnos del argot de los anuncios publicitarios de artículos de limpieza- de que por fin se le dan las riendas a un técnico para que confeccione el equipo que desee. Mucho me temo que persistirá la cabezonería de fichar a De Gea. Su rentabilidad comercial es lo que atrae a la directiva blanca, su calidad de próximo titular indiscutible de la selección, incluso tener una novia mediática que podría desbancar a Sara Carbonero como reina del colorín deportivo. A veces me malicio que los cantos de sirena sobre la posible salida de CR7 comenzaron justo cuando se separó de Irina Shayk y perdió punch mediático. He de reconocr que yo dudaba del portero costarricense porque me pareció verlo titubear cuando Ancelotti le concedió la titularidad, pero sería de fanático, de auténtico hater, no reconocer la extraordinaria temporada que está haciendo, su adaptación a la presión que supone el puesto de portero del Real Madrid. Además, es el tipo de portero que creo que le conviene al equipo. Es de la estirpe de Buyo y del primer Casillas. Un tipo de portero que quizá no domina su área pero que ante los compromisos extremos actúa como un kamikaze y suele solventarlos con buen resultado. Puede que no da tanta tranquilidad como otros pero es capaz de obrar milagros gracias a sus extraordinarios reflejos y su ambición por parar. La suerte de los penaltis es algo que domina, y para un equipo eso supone un plus de cara a los torneos que se deciden mediante eliminatorias, como es el caso de la Champions, precísamente lo único que nos queda este año. Si Clemente hubiera optado para la titularidad por Buyo en vez de Zubizarreta quizá el primer mundial de la selección hubiera llegado hace muchos años, en el 86. Hubiera bastado que apeara a medias de la borrica y aceptado sustituir al portero vasco por el gallego antes de la tanda de penaltis en el partido contra Bélgica.

No se indica en el artículo que Varane esté en la picota, pero si se señala la sorpresa que ha supuesto que haya sido precisamente su valedor de cara a la llegada al club, casi su descubridor, quien le haya hecho retroceder en jerarquía dentro de su demarcación. Varane es para Zidane ahora mismo el tercer central, claramente por detrás de aquellos que aparecen en más quinielas de las hipotéticas limpias de vestuario. Que no daría el mourinhismo por ver marchar a Pepe y a Ramos. El portugués para mi es el corazón del equipo, su nervio. Solo su veteranía pone para mi en entredicho su continuidad. El sevillano sigue siendo titular indiscutible, pese a quien le pese, a pesar de sus idas de olla, sus momentos de sentirse sobrado y sus pifias. Vaticino que le veremos nuevamente realizar un gran final de temporada y no me extrañaría que de haber Undécima, que ya sé que se mucho suponer, demasiada premisa, fuera también el puto amo de esta edición de la Champions. Pero aun hay esperanza para los que quieren vendeta por aquello de "O mister o nosotros, presi". Hacia el final del artículo puede leerse: "Ramos también está cuestionado por sus errores en partidos como el derbi del Calderón [...] Al capitán [le] ha faltado el poso de la experiencia que se le presupone". Pero el problema de Varane no está en quienes le disputan el puesto sino en el mismo. Ha experimentado un evidente parón en su progresión, probablemente como consecuencia de las secuelas físicas y mentales de su lesión. Tiene una patente pérdida de confianza, que solo se podrá subsanar con paciencia, dándole cariño. Y en eso Zidane pertenece a la escuela de Ancelotti. Pero tal vez no se cure nunca y estemos hablando de una carrera profesional truncada. De ser así sería una víctima colateral de quienes vodiferan hace años exigiendo la limpia de los no comprometidos y los que no pueden seguir el ritmo. ¿Aceptarían de buen grado los fans del Cillit Bang la marcha del central francés? ¿Creerían en las explicaciones que se les dieran o volverían a echarle la culpa a Casillas? Diría que tengo curiosidad por averiguarlo si yo no fuera también mojabragas del espigado defensa. No obstante lo anterior, yo sería partidario de traspasar a Ramos, que tiene buen cartel y por el que se podría sacar un pico, para así tener fuera de una vez todos los protagonistas en aquellos incidentes aciagos de vestuario (Mourinho, Ramos, Casillas y Arbeloa). tal vz eso ayudara a cerrar heridas de una vez. Por supuesto la vuelta de Mou estaría proscrita. Otar cosa sería hacer un pan como unas tortas. La baja de Pepe para rejuvenecer la plantilla en el puesto solo la vería bien si Ramos se queda. los dos de una tacada me parece un disparate logístico.

Respecto a los laterales parece que al fin se ha hecho la luz. Demasiado bueno para creerlo. Zizou estaría por buscarle competencia Marcelo en el lado izquierdo, Wendell del Bayen Leverkusen, Alaba del Bayern de Munich y Ricardo del Wolfsburgo -atención a él durante los cuartos de la Champions- serían las primeras. En el lado derecho quedaría como está. Arbeloa causaría baja segura.

Aunque parece indiscutible para Zidane yo sopesaría cuidadosamente si Kroos es un jugador recuperable al nivel que lució con Ancelotti. A veces tiene lagunas en su capacidad de compromiso. En la hipotética cama que mucha gente denuncia que se le hizo a Benítez el pivote alemán sería uno de los principales sospechosos, junto a Modric, pero este ultimo me parece intocable. Ambos son intocables para el mourinhismo y por eso tampoco ha habido tanto lío con el tema. Se avisa en ABC sobre la llegada de un medio centro defensivo con proyección atacante y se barajan los nombres de siempre: Verrati y Pogba. El jugador del PSG parace el más factible de fichar. En cuanto a Isco, siendo isquista, aunque sin exagerar, yo obtaría por su marcha. No como represalía a ningún mal comportamiento. Todo lo contario. Es un ejemplo de entrega. Quizá en demasía. A menudo se quema defendiendo sin excesiva cabeza y se quda sin energías para rendir en ataque. La marcha del jugador malagueño sería más por su propio bien que por el del club. Aquí no ha acabado de encontrar su sitio, se ha truncado su progresión y parte de la afición no quiere darle ni los buenos días pensando que no es el tipo de jugador que el gustaría a Mourinho. ¿Lo es acaso Hazard? Por sus disputas con él mientras era entrenador del Chelsea da la sensación de que tampoco. El belga es un antojo de Zidane. Nada que objetar, Zizou tiene buen ojo. Pero yo miraría a ver cual es su comportamiento fuera de la cancha de juego. Son ya muchos medias puntas los que nos han salido juerguistas últimamente. Se conoce que cuando llegan a Madrid se aficionan a tomar copas de madrugada. Se conoce que cuando se prueba el güisqui Dick engancha. No sé quien redacta los informes de actitud en el club pero se enterá menos de la vaina que una novicia en una despedida de soltera.

Mucho menos dramática sería la criba de delanteros. De no mediar accidentes judiciales en lo que a Benzemá se refiere, Zidane quiere seguir contando con la BBC al completo. Coincido en opinión con él. A los que cuestión a CR7 les preguntaría que otro jugador te asegura 60 goles al año, aunque sea a la Ponferradina en partidos amistosos. El portugués ya no es el jugador franquicia del equipo pero sigue siendo muy válido. Me ahorro al defensa de Bale por innecesria al ser el niño mimado del mourinhismo. Tiene gracia proque es la antítesis de loq ue predica el entrenador de Setúbal. Pero a caballo regalado no le mires el diente. En cuanto a Benzemá, para mi es el jugador con más talento de la plantilla junto a Marcelo. No solo de músculo y de derruir lo que hace el rival vive un equipo, también es necesario tener constructores, y si son ingenieros aeronáuticos mejor que mejor. Una posible cesión de Jesé con vistas a que fuera repescado muy probablemente en uno o dos años sería suplida por el fichaje de un nueve puro de campanillas, el tantas veces mencioando Lewandowski o Morata. a mi ni uno ni otro me desvelan el sueño, pero puestos a elegir me quedo con el canterano. Caza goles ya tenemos y creo que Morata ofrece otras cosas, sobre todo cariño al club. Supongo que algo le quedará a pesar de lo injustamente que nos portamos con él.

En resumidas cuentas:

1.- Limpia propuesta por Zidane, según ABC: Una sola baja segura: Arbeloa. Tres posibles bajas: Ramos, Isco y JJJames. Una cesión: Jesé. Demasiada balleta para tan poco fregado.

2.- Limpia propuesta por mí: Tres bajas seguras: Arbeloa, Isco y Ramos. Tres bajas posibles: Kroos, JJJames y Varane. Pepe solo si se ficha otro central joven y se retiene a Ramos. También insuficiente para la mayoría de la afición. Que ya sabemos lo que quieren algunos. Echar a todo el mundo, nombrar a Arbeloa presidente y traer de vuelta a Mopurinho para que nos enseñe a odiar lo poco que aun respetamos del Madrid, que se yo, ¿su historia quizá? ¿La sala de trofeos? Yo en realidad donde primero haría una limpia es en la presidencia y en la dirección del club. Lo mismo volvíamos a querernos y dejaríamos de sentirnos como nuevos ricos que solo gastan su dinero en horteradas.

sábado, 19 de marzo de 2016

El Fútbol y sus aledaños (191) - "There was a Crooked Man..."

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Martínez Bravo: “El socio del Madrid tiene que despertar ya”
Marco Ruiz
Diaro AS - 18 de marzo de 2016

Martínez Bravo se reunió con socios que quieren ser compromisarios. Se quejan de la ausencia de información que aporta el club de cara a las elecciones a punto de celebrarse.


Es terrible el oscurantismo que hay en el Madrid con el tema de las elecciones a socio compromisario. Hay que rebuscar en la web del club para encontrar las normas del proceso, no hay un calendario de fechas claro, sólo expusieron la composición de los millares cinco o seis días y luego los quitaron... ¿Por qué ponen tantas trabas?”. Este razonamiento se escuchó de boca de un socio del Madrid que participaba en uno de los corrillos previos al acto que Eugenio Martínez Bravo organizó ayer con socios del Madrid que están interesados en participar en las elecciones. “Eso es malo, muy malo”, le argumentaban, “pero aún es peor que los compañeros que quieran votar en los millares en los que haya elecciones no sabrán a quién hacerlo porque el club no facilita las listas. En cambio, se sirve de ellas para tener una asamblea controlada por ‘su gente”.

La preocupación del socio del Madrid por la situación institucional que vive la entidad es evidente. Ante la falta de información del propio club, Eugenio Martínez Bravo, socio 15.393 que intentó presentarse a las elecciones de 2013 pero no encontró el aval, convocó una reunión ayer en la planta 28 del hotel Eurostars para resolver las dudas de los que quieren participar en las elecciones a compromisario. La iniciativa fue un éxito. Más de 60 socios llenaron la sala y tras su discurso se estableció un interesante debate.

Discurso. Martínez Bravo centró sus argumentos en el hecho de “la falta notoria de democracia que hay en el club”. “Por eso hay que movilizar al mayor número de gente. Las elecciones a compromisario están muy mal gestionadas en los estatutos del club, que necesitan ser modificados con urgencia. La única manera de cambiar las cosas es en la asamblea. Aunque parezca lo contrario, el Madrid no es de Florentino, sino de todos nosotros...”.

Martínez Bravo recordó que cada vez hay más asociaciones que se están movilizando y reuniendo la voluntad de los socios que no están de acuerdo con la gestión del club. E hizo un llamamiento: “El socio tiene que despertar de una vez y dar un paso al frente. Quiero despertar a la masa social del club. La ausencia de transparencia en el Madrid es absoluta. El voto está claramente secuestrado”.

El que fuera compromisario en otro tiempo y quedara fuera de la asamblea por un movimiento masivo de candidatos en el millar por el que se presentó en 2012, trazó las líneas maestras de cuáles son, a su juicio, las prioridades que debería tener el socio para llegar al cambio: “En primer lugar el sistema de elección del presidente. Se han endurecido las condiciones de tal manera que es imposible que nadie más que Florentino pueda presentarse. Hay que cambiar con urgencia esa norma. Volver al aval de las firmas o a una fórmula combinada. En segundo lugar hay que cambiar la forma de elección de los compromisarios, para que la asamblea no sea dirigida y luego apruebe cosas como el endurecimiento de las condiciones para ser candidato a la presidencia. Los compromisarios deberían salir por sorteo puro. Y, en tercer lugar, volver al voto por correo como lo puso Boluda, un presidente que hizo una asamblea modélica. Sólo así retomaremos la democracia para el socio en el Madrid”.

En el turno de ruegos y preguntas hubo quejas amargas: “¡Tenemos unos estatutos del siglo XIX!”. “¡La asamblea está amañada y dirigida, no hay derecho...”.

http://www.lagalerna.com/wp-content/uploads/2016/03/contradicci%C3%B3n.jpg


Nota a la atención de Marco Ruiz (Diario As)
Manuel Matamoros
La Galerna (Madridismo y sintáxis) - 18 de Maro de 2016

«—¿Conocía de antes a esa persona?

—¡De nada! Era la primera vez que la veía. Identificó el millar en el que estaba yo. En mi caso, no se había presentado la gente necesaria para completar el cupo, así que salí elegido directamente. Pero ese hombre me dijo: ‘Pues tienes que votar a estos: pum, pum, pum…’.»

Con la venía de Su Señoría,

– El testigo acaba de declarar que no se habían presentado candidatos suficientes en su millar y por lo tanto todos los presentados fueron designados compromisarios directamente, sin votación ¿Es eso cierto?

– Sí, así salí elegido yo.

– Y entonces, ¿cómo es que ese hombre misterioso le dijo que tenía «que votar a estos, pum, pum, pum…», si en su millar no se votaba?

– …

Esto último habría sucedido cualquier mañana en cualquier juzgado, a iniciativa de cualquier abogado. Aunque tuviera la tinta fresca en su carnet profesional, en vez de casi cuarenta años de ejercicio profesional, como es mi caso. Sin embargo, a Marco Ruiz, periodista del AS desde hace muchos años, el testimonio incongruente de su entrevistado no le llama la atención. 

grada fans real madrid


Florentino Pérez permite que Ochaíta, líder histórico de los Ultras Sur, siga siendo una de las caras visibles de la nueva Grada Fans del Real Madrid a pesar de estar condenado a un año sin entrar en reciento deportivo por un incidente violento
Felipe de Luis (@felipedeluis99)
Extraconfidencial.com - 10 de febrero de 2016

Los violentos siguen instalados en las gradas del Santiago Bernabéu. La encarnizada (y encomiable), lucha de Florentino Pérez para alejar a los ultras del Estadio blanco está inacabada. Lo que no sabemos es si por voluntad propia o por pura inoperancia. Cobra vigor la primera de las opciones, ya que varios de los gerifaltes de la actual Grada de Animación del Bernabéu eran integrantes destacados del grupo radical Ultra Sur.

Es el caso de José Luis Ochaíta, otrora líder de la vieja guardia del grupo ultra y admirado por sus vasallos por su pericia en las peleas callejeras y por sus pocos escrúpulos cuando se trataba de dejar claro “quién mandaba en España”. Esto no es ningún secreto, si acaso algo a lo que no se quiere dar mucho bombo desde la planta noble del Bernabéu. En esta ocasión fue la megalomanía de “Ocha” la que puso sobre la mesa un grave problema. El antiguo líder de Ultra Sur concedió una entrevista al diario El Mundo el pasado 7 de diciembre de 2014, mostrándose como un hombre apolítico y arrepentido por sus múltiples -y cobardes-, tropelías. “Yo me he pegado por el Madrid, nunca por otra cosa”, fue una de las frases redentoras en ese texto.

En esa misma entrevista habla de la pelea entre las dos facciones de Ultra Sur del año 2013. La vieja guardia perdió esa contienda con los “cachorros” y se cobijó en la directiva del Real Madrid, que ofreció a varios de los antiguos miembros de Ultra Sur un asiento en la Grada Fans. Con esto conseguía varias cosas de una tacada: mostrar de cara a la galería que luchaba contra los violentos, tener de su parte a los ‘US’ de siempre y alejar a los más jóvenes – impulsivos, agresivos en exceso y con mucha ansia de dinero-, de los privilegios históricos de los ultras en el Bernabéu. Seguiría habiendo ganancias, pero no para unos chavales que nunca habían sentido al Madrid (se decía que el cabeza visible de la nueva guardia era simpatizante del Atlético de Madrid).

Sanción de un año para Ochaíta

Al contrario de lo que puedan pensar muchos, la guerra en las gradas del Bernabéu no se terminó con la marcha de Mourinho, ni con la de Casillas, ni siquiera con la disolución del grupo Ultra Sur. La directiva presidida por Florentino Pérez ha prohibido la entrada a muchos miembros de la peña radical, pero a otros, a los que sí han querido someterse a su mandato, les ha otorgado el control de la nueva grada de Animación. Por eso, ante cualquier movimiento contrario a la gestión del presidente, la respuesta institucional es automática: “Es una campaña promovida por los violentos”. Lo que no dicen es que algunos de esos violentos son los que controlan el principal grupo de animación del Santiago Bernabéu.

Conocida la situación desde dentro de Chamartín, era habitual ver a José Luis Ochaíta cantando y animando en la grada Fans del Santiago Bernabéu. Su ausencia en los dos últimos meses causó extrañeza entre el público cercano a esos asientos, pero no entre sus más allegados. Ochaíta cumple una sanción de un año sin entrar en recintos deportivos por los hechos acaecidos antes del derbi madrileño disputado entre Atlético y Real Madrid el pasado 19 de marzo de 2011.

Una sanción que no deja lugar a dudas

Según el texto oficial de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte, el antiguo líder de Ultra Sur recibió la siguiente sanción: “Multa de 4.000 euros y prohibición de acceso a los recintos deportivos por un periodo de doce meses, a un aficionado que, en las inmediaciones del estadio, tras ser visto agrediendo a un grupo de personas, insultó gravemente a los funcionarios que intervinieron para reestablecer el orden al tiempo que alentaba a los allí presentes en contra de la actuación de la policía en el partido Atlético de Madrid-Real Madrid, jugado el 19 de marzo”.

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El club está intentando que está situación pase desapercibida entre afición y prensa. El Real Madrid, esa entidad que tanto ha luchado contra los violentos, acoge a varios de ellos, algunos cumpliendo incluso sanción. Para los intereses del club merengue sería mejor que esto no hubiera salido a la luz.

Los líderes de la Grada Fans, en el ojo del huracán

Tres son las personas que controlan la Grada Fans: el ya mencionado José Luis Ochaíta, Manuel Matamoros (Primavera Blanca), y Carlos Clara, de la peña “La Clásica”, la responsable de la pancarta en la que se podía leer: “Mou, tu dedo nos señala el camino”. Este último fue captado por cámaras de televisión del programa Comando Actualidad intentando acceder al estadio Santiago Bernabéu con una navaja y puede ser el próximo en cumplir sanción.

Paradójicamente, el director de gabinete del Real Madrid, Manuel Redondo, ha sido galardonado recientemente con la medalla de bronce de la Real Orden del Mérito Deportivo por su lucha contra los ultras. Los mismos que siguen campando -si las sanciones se lo permiten-, a sus anchas por el Estadio Santiago Bernabéu.

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Banda sonora de "El día de los tramposos" ("There was a Crooked Man...").
Canción durante los títulos de crédito iniciales por Trini López


There was a Crooked Man...

Hay un refrán español que reza: "Hágase el milagro aunque lo haga el Diablo". Su significado podría asimilarse en parte el de esa máxima maquiavélica de que importan más los resultados que los medios para consguirlos. El Diablo es en este caso el Diario AS, sobre el que llevamos vertiendo maledicencias desde hace muchos años, sobre el Universo PRISA en general, desde la afición tuitera madridista. Menudos somos, implacables y justicieros, no ejamos pasar una. Ya también he estado en esa lucha, en la de desacreditar todo lo que decía Relaño. Muchos post de este blog, no hay más que bucear en el índice para comrpobarlo, son réplicas a editoriales del director de AS. Hace poco le llovían zascas en Twitter como granizo de tormenta a un periodista, Felipe de Luis, por declarar abiertamente su admiración por Alfredo Relaño. Las dos pruebas, sus dos pecados denunicados con machacona insistencia para tratar de desacreditarle eran el haber identificado al director de AS como un referente profesional y literario y su simpatía  por el Atlético de Madrid, declarada en un tuit sin mayores problemas. ¿Tan esquemáticos nos hemos vuelto los madridistas de las redes sociales? Me temo que sí. Lo que subyacía en todo aquello, creo que algunos no se dieron cuenta porque es fácil degarse contagiar por el ardor guerrero de los demás, era un burdo intento de rebatir un artículo de este periodista relacionado con la grada de animación y editado en el diario digital ExtraConfidencial.com. Un artículo veraz no solo en lo que se apunta, lo cual pone los pelos de punta al pensar en quienes son la punta de lanza en la animación del estadio, sino terriblemente necesario, casi diría que milagroso por improbable que era que nadie lo escribiera. ¿Alguien se imagina a Josep Pedrerol de La Sexta, a Juanma Rodríguez de Libertad Digital, a Ignacio Ruíz Quintano de ABC o, incluso, a algún redactor del Diario AS o del Marca, firmando un artículo similar? Es una pregunta retórica, ya la respondo yo: Evidentemente no. Incluso el archienemigo de don Florentino Pérez, el señor Alfredo Relaño, sabe donde están los límites a la hora de exponer la verdad, no digamos ya todos aquellos medios que se amamantan de la teta madridista. Más bien florentiniana. Porque una cosa no es equivalente a la otra, el club deportivo y quien lo preside me refiero, por mucho que el aparato mediático construido por la directiva madridista a fuerza de peloteos, dádivas y concesión de exclusivas -soplos de los topos encorbatados-, que sé yo si por puro y duro reclutamiento -lo mismo Richard Dees no es el único que se gana la vida defendiendo a Florentino Pérez-, nos quiera hacer creer lo contrario. Lo mismo que Pujol no era lo mismo que Cataluña por mucho que se empeñaran en su día los periodicos, radios y teles catalanes. Y prometo que el símil va sin segundas intenciones, aunque reconozco lo jugoso y sugerente que es al calor de la más rabiosa actualidad.

Con Felipe de Luis contacté en Twitter hace unos meses. No recuerdo exactamente el asunto en concreto que en aquel momento concitaba su interés periodístico, pero si que estaba involucrada Primavera Blanca. Trataba de conseguir gente que estuviese dispuesta a acudir a su programa de radio para hablar sobre el tema, algo de la grada de animación y la gente que había sido desalojada del fondo sur para porder crearla. Alguien le debió informar de que yo sabía cosas sobre la asociación. Le dije que lo que yo sabía era del dominio público porque lo había expuesto abiertamente en Twitter y en este blog y que, además, en su día se habían encargado de desacreditarme, y con el nivel de credulidad que existe en las redes sociales el discurso en mi contra había calado bastante. Vamos, que ni me apetecía ni me parecía constructivo para la casua volver al frente de batalla. Llevaba muchos meses cómodamente instalado en la retaguardia. Ahora hay otros que reciben las bofetadas en vez de un servidor al denunciar no ya solo la verdad sino lo que es evidente para todo aquel que quiera ver, y ese estado de las cosas no dejaba de tener su lado bueno. No me apetecía cambiar el status quo. Pero, vamos a ver, atención que aquí va otra pregunta retórica, ¿si para desacreditar a un profesional del periodismo basta con recalcar que es admirador de Relaño y seguidor del Atleti, así de esquemáticos y pueriles somos, quien puede sentirse a salvo de lo que se cuchichea en MDs, en foros privados? Esto es lo que en su día le inspiré a Manuel Matamoros: "Tarados. Manual de supervivencia en las redes sociales (segunda parte)". Es tan difícil sobrevivir en el bar de borrachos si no te adscribes a una cuadrilla...

Lo cierto es que le había perdido la pista a Felipe de Luis. Son tantos los periodistas que a uno le constan que no quieren indagar, ni en As ni en ningún medio de los considerados clásicos, que imagine que no volvería a tener noticias de él, cuando un día, para mi sorpresa, morrocotuca, lo reconozco, salió editado en Extraconfidencial.com el artículo que reproduzco en su integridad en la entradilla del post. Nada nuevo en realidad, nada que no supiéramos hace años. Pero no hay que quitarle su mérito a la hazaña. Que la jauría te reconozca como enemigo no es asunto de broma. A partir de ese momento te puede caer granizo sobre la cabeza como le pasa al personaje del anuncio de Dentix que no cree en el cambio climático. Dicho de otro modo: Los ha de tener cuadrados el amigo Felipe de Luis, mi tocayo capicúa, para atreverse a poner negro sobre blanco lo que afirma en su escrito. Ya digo que todo cierto de pe a pa. A @Carrildl8, uno de los greemlins de @TodoAlBlanco, le suspendieron la cuenta de Twitter a instancias del Real Madrid por incluir en un tuit la misma foto que Felipe de Luis incluye en su artículo, la de Eduardo Fernández de Blas en buena compaña con los líderes de la grada de animación: el secuestrado, el lider histórico de los UltraSur y The Crooked Man. ¿Que puede tener de malo que al vicepresidente segundo del Real Madrid se le vea junto a los tres reyes del Fondo Sur? ¿Quizás es que en la T4 se percibe que no es gente con la que se le deba ver a uno que, como los tres reyes de la película protagonizada por George Clooney, todo el mundo es consciente de que van en busca del saqueo de un botín prodigioso? Insisto, la imagen no incluye fotoshop alguno ni ha sido tomada por ninguno de los dos castigados, ni por el gremling ni por el indio del Manzanares. Imagino que pulurará por internet para uso de quien la quiera buscar y allí la habrán pescado. Da la sensación de ser una foto hecha con la aquiescencia de los retratado, que parecen posar contentos de verse allí integrando semejante cónclave. No acierto a averiguar quien se supone que es el pequeño Nicolás en la imagen, aunque sospecho que hay al menos tres. Hasta puede que cuatro. Felipe de Luis dió algunos datos sobre los tres reyezuelos, no todos que si no en vez de caerle granizo lo cruifican, y tuvo que aguantar el escrache. Ya lo digo yo. La mujer de Carlos Clara denunció la desaparición de su marido a la policía, temerosa de que lo hubieran secuestrado los ultrasures -acababa de consumarse la traición de Primavera Blanca y la peña La Clásica a UltraSur y el ambiente estaba muy caldeado- y fue hallado un días después en plena juerga, no digamos dónde, haciendo qué y puliéndose qué dinero, que tampoco soy tan valiente y osado, por más que a veces pudiera parecer que cabalgo alegre y confiado en busca de El Dorado. Quien quiera saber más que busque la noticia en los periódicos de aquellas fechas. No en ninguno de los controlados por Florentino Pérez, o en guerra con él pero con normas tácitas en cuanto a los límites que no se deben traspasar en la disputa. Habrá de buscarlo en uno editado por inconscientes. Yo leí la noticia en un diario local de un pueblo de la sierra madrileña, ojalá reordara cual para clavar el recorte con una chincheta en este post.

"There was a Crooked Man..." es una canción infantil inglesa muy antigua, según Google nada menos que del siglo XVII, que musicaliza un poemilla que a modo de cuentecillo con moraleja final narra la historia de un hombre tan torcido, en sentido figurado, que solo es capaz de vivir en un mundo torcido lleno de cosas torcidas:


There was a crooked man, and he walked a crooked mile.
He found a crooked sixpence upon a crooked stile.
He bought a crooked cat, which caught a crooked mouse,
And they all lived together in a little crooked house.

La traducción más o menos literal del poemilla podría ser la siguiente: "Había una vez un hombre corrompido que caminaba una senda revirada. Encontro una moneda deformada en un escalón roto. Compró un gato retorcido que solo cazaba ratones malvados. Y todos juntos fueron felices en su pequeña casa contrahecha". El término crooked, torcido en su traducción al Español, vendría a ser sinónimo de cualquier cosa que no es como debería ser, como Dios manda. Hay gente, nos dice el poema, tan malvada que solo sabe seguir caminos erróneos, que corrompe todo lo que toca y que solo es capaz de rodearse de gente tan malvada como ellos. En 1970 Joseph Leo Mankiewicz dirigió un western atípico, como todos los de aquella época en la que este género cinematográfico trataba de reiventarse. El film tenía el mismo título que el poemilla inglés, que aquí se tradujo como "El día de los tramposos", que casi nos conviene más por ajustarse mejor al tema que tratamos ene este escrito. Kirk Douglas daba vida en el film a Paris Pitman Jr., un sirvengüenza y manipulador dotado de gran simpatía y don de gentes. Tan simpático es que el espetador es capaz de ponerse de su parte sin mayores problemas, a pesar de verle cometer felonías en una secuencia tras otra. París da con sus huesos en la cárcel tras cometer un atraco en una casa partícular llevándose un botín de medio millón de dolares. No solo le pule los a horros a la hacndada familia que vive en la casa sino que se come el pollo de la cena al sorpenderles sentados a la mesa. No ha de compartir el dinero, que logra esconder en el desierto, en un agujero infestado de serpientes de cascabel, porque logra deshacerse de todos sus compinches. En la penitenciaría apenas tarda unos días en convertirse en el amo del cotarro. No es ya que los reclusos obedezcan sus órdenes sin rechistar, es que adoran su torcida manera de ser. Únicamente el alcaide, Henry Fonda, parece darse cuenta de su auténtica manera de ser de The crooked man y se establece un duelo entre ambos en el que la autoridad nominal del establecimiento siempre lleva las de perder ante el regocijo de los personajes y de quienes asistimos al pase de la película. Tan bobo parece el alcaide con su santurrona manera de ser que es gratificande ver morder el polvo ante su rival en todas las ocasiones- Prima en la película la palabra, como en todas las obras de Mankiewicz. Los diálogos son brillantes y las maldades de Kirk Douglas solo nos causan hilaridad. La canción que suena durante los títulos de crédito al inicio del metraje es una adaptación del escueto texto del poemilla inglés. Es comno un resumen del guión del film, al modo de las overturas operísticas, con una musiquilla muy pegadiza y que ya predispone para el género real de la película: La comedia bufa. Es memorable cierto detalle de guión: Cada vez que Paris Pitman Jr. se ve acosado físicamente, al borde de una pelea, hace valer sus gafas, como hacía Agnan en los libros del Pequeño Nicolás. El auténtico. El de Gosciny y Sempé. ¿Quien sería tan ruín, tan torcido como para arraerle un bofetón al cuatro ojos de la clase por muy marisabidillo que sea? Por supuesto: The Crooked Man, pero es que a donde es capaz de llegar él con su perfidia no son capaces de hacerlo los demás.

Durante años hemos interiorizado que el Crooked Man de la peli que se rueda en al penitenciaría madristas -el florentinismo se ha convertido en una cárcel, aparentemente con condena a cadena perpétua- era Alfredo Relaño. Ayer mismo charlaba por MDs con alguien y me abarrotaba los mensajes privados con insinuaciones de la perfidia moruna del periodista: "Soy muy amigo de la [...] -no recuerdo que cargo me dijo que tenía su amiga- y me ha contado todo lo que pretende en relación al Real Madrid". Alfredo Relaño solo quiere el mal del Real Madrid y de Florentino Pérez, que ya sabemos que son la misma cosa según la doctrina más aceptada y debemos conbatirle por tierra, mar y aire hasta nuestro último aliento si es que queremos ser buenos madridistas y, ojo, también buenos florentinistas. Yo lo hice como buen soldado yihadista durante años. Ahora soplan vientos más calmados y educdos, por más que los cataloguen como galerna. El estilo es otro, con más sintáxis y menos vehemencia. Aunque AS y Relaño siguen sin librarse. El insulto más ofensivo que se le puede hacer a alguien en la barriada madridista de Twitter es espetarle de forma seca, en forma de zasca tuiteril, que es amigo de Relaño o lector de AS. Leer Marca ha pasado a ser algo bien visto. Carlos Clara es entrevistado en Radio Marca y al despedirse les dice a sus interlocutores que son unos fenómenos, que hacen una gran labor y que sigan siendo así, como son, como si se estuviera despidiendo de sus compañeros de consurso desde el plató en una gala de Gran Hermano. "Las manos de la prensa fuera del Madrid" es ya un slogan difunto. Es el Madrid el que ha acabado metiendo las manos en la prensa. Y a algunos medios por ese sitio del que se quejaba Rockefeller a José Luis Moreno. En la T4 han aprendido a hablar con la boca del estómago y a hacernos creer que quienes lo hacen son los medios. Algo digno del concurso de Tele 5 Got Talent. Únicamente se escapan a ese control AS, las microwebs madridistas y algunos periódicos digitales. Todos ellos gente torcida para los amantes de le ventriloquía.

El AS se ha convertido en el primero en la lista de los más buscados del FBI desde el indulto presidencial al Marca. Nada que se diga desde allí o utilizando su estilo o sus mismas fuentes tiene credibilidad alguna. Ni siquiera una mera crónica sin demasiada chicha para el lector medio de un periódico deportivo, como la crónica de Marco Ruíz para AS sobre la conferencia de Eugenio Martínez Bravo en el Hotel Eurostar. ¿Qué puede haber de peligroso en la pieza como para que Manuel Matamoros desatienda sus otros negociado y se avenga a escribir un suelto en La Galerna? En realidad mucho, una denuncia de la existencia de opacidad y amaños en la elección de compromisarios y de manipulación de las asambleas. ¿Algo que preocupe realmente al lector prototípico del AS? Yo creo que no. Lo que es yo, que soy tan pipero como el que más, si no hubiera visto en Twitter la publicidad del artículo de Matamoros hecha por algunos de sus numerosos acólitos ni me habría enterado del escrito de Marco Rúiz, a quien creo que era la primera vez que oía nombrar. Pero una vez saltó la liebre ante mis ojos no tuve más remedio que ir de capturarla. Lo que denuncia Marco Ruíz por boca de Martínez Bravo, o viceversa, es la picaresca inherente a cualquier mecanismo democrático. Tampoco nada que nos pueda escandalizar demasiado. Ya sabemos que en algunas elecciones presidenciales del Real Madrid votaron señores que llevaban muertos cierto tiempo. No procede alegar la inmortalidad del cariño que todo madridista profesa a su equipo. Mismamente, en las últimas elecciones, las que ganó Florentino Pérez a Ramón Calderón, se tuvieron que involucrar de lleno los tribunales para poner orden. Pero a los florentinistas de conveniencia les duele ahora que alquien denuncie algún manchón en la inmaculada trayectoria de su presidente. Quien vea mácula es relañista, no hay vuelta de hoja. Con la de cosas que ellos denunciaron sin parar durante años. En un artículo de 2013 del Comité New York Burguer, algo así como el órgano ideológico de Primavera Blanca, se denunciaba precisamente la artereosclerosis que padecía según ellos la democracia interna en la cúpula madidista.

Tampoco hay tanta diferencia entre lo que insinúa ahora Marco Ruíz y lo que afirmaba entonces Primavera Blanca, antes de pasar por el tamiz de las prebendas: que el Real Madrid se había convertido en un coto privado del florentinismo, un lugar cerrado, exento de ventilación, necesitado de sangre fresca. Esa nueva savia que pedían, no hay que ser muy listo para caer en la cuenta, eran ellos mismo. Una vez incrustados en el club quizás piensen que ha de cerrarse la puerta por completa no vaya a ser que se cuelen otras corrientes. Qué más da que huela a rancio si ya les pilla a ellos dentro.




Manuel Matamoros recalca hacia el final de su escrito que Marco Ruíz trabaja desde hace muchos años en AS. Ya nos imaginamos que si el artículo ha sido editado por AS y, salvo que trabaje gratis, ha de ser un asalariado del periódico. Pero el recalca el hecho de que eso ocurre desde hace muchos años. Marco Ruíz lleva recorriendo The crooked mile hace mucho tiempo, es uno de los ratones torcidos que viven en la crooked house que representa el Grupo PRISA, al igual que Felipe de Luis al confesar su admiración por Relaño. Todo se explica con este sencillo dato. Todo lo anterior, el resto del corto y abstruso artículo, son trucos verbales de leguleyo avezado en la defensa de cualquier cliente que pague la minuta, en este caso el florentinismo. Reconozco que tampoco he entendido muy bien que es eso que se supone que pasa todos los días en cualquier juzgado. Quizás porque no los frecuento. Nunca he pisado uno.

Cada vez está más claro que hace falta el concurso del Diablo para que se digan algunas cosas que si no se sumirían en un silencio de conveniencia. Hacen falta las microwebs, los periódicos digitales y hasta el AS, aunque suene a balsfemia. Este diario por momentos realiza un inestimable servicio público al madridismo, seguramente en busca de sua propios objetivos no explícitos, como cualquier hijo de vecino. Para mí el verdadero crooked man de la historia es el señor Hernández Coronado, la crooked mile su florentinismo remunerado y la crooked house la asociación Primavera Blanca. Y nunca faltan ratones retorcidos que le rían las gracias. De la moneda de seis peniques mejor ni hablemos, pero hay que ver la cantidad de gatos vabroncetes que se han podido comprar con ella.

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jueves, 17 de marzo de 2016

El Fútbol y sus aledaños (190) - Papá piernas largas

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Papá piernas largas

Tengo en el blog desde hace más de un mes en formato borrador y a medio cocinar un escrito que iba a titular "Papá piernas largas". Iba a ser un canto lírico al efecto Zidane. En esas estaba. Pero, mire usted por dónde, el susodicho efecto se nos ha disipado tras media docena escasa de partidos de liga, como la neblina mañanera al calor del sol del mediodía. ¡Ay!, se le pasó irremisiblemente el arroz a mi escrito, perdió su oportunidad de nacer a este mundo bloguero. Este que ahora leen ustedes es un torpe intento rescatar las pocas piezas aun válidas del collage, de tratar de imbricarlas, aunque sea de forma forzada y modificando con unas tijeras el perfil de las piezas, con una serie de ideas que me han llegado en aluvión estos días. Es muy posible que de todo esto salga sea un batiburrillo inconexo, un engendro hecho de retales que no casan, un trasunto de monstruo de Frankenstein literario. Y quizá sea mejor así, porque la idea inicial era comparar a Zidane con Fred Astaire, en eso radicaba para mí la gracia del título, y se me estaba empezando a hacer cuesta arriba la evidencia de que media humanidad madridista no iba a saber de qué les hablaba porque jamás ha oido mencionar siquiera el nombre del actor bailarín. Está claro que estoy empezando a quedarme anticuado a la hora de elegir los símiles. Pero es que ver danzar a Zizou con la pelota sobre el césped en un campo de fútbol me provocaba la misma emoción, la misma vibración en el alma, que ver a Fred Astaire danzar en una pantalla de cine junto a la quintaesencia de la femineidad, pongo por caso Cyd Charisse o Rita Hayworth. Esos controles imposibles con partes del cuerpo pensadas para otras cosas, ese usar el cuero como eje de giro para una de sus ruletas, era tan similar a unos pasos de claqué o a un vals respectivamente que el símil se me hacía evidente. "Papa piernas largas" es el título de una película de los años 50s, con un Fred Astaire ya algo madurito para los papeles de galán -había nacido antes de iniciase el siglo-, en la que era emparejado con una casi adolescente Leslie Caron, otra morena memorable, como Cyd Charisse, aunque mucho más terrenal. Si Cyd era una mujer de belleza corporal inabarcable, que ríete tú de la longitud de piernas -en dos metros y medio creo recordar que la cifraba Julia Roberts- que rodeaba a Richard Gere en la escena de la bañera en "Pretty Woman",  Leslie bien era como esa vecinita mona del quinto que te alegra las mañanas cuando te cruzas con ella camino de la compra. El film era como una revisitación del musical "Annie". Cito la película y se me cala en mi tristeza madridista el estribillo de la canción más famosa de esta función: "mañana, mañana, ya verás que pase lo que pase sale el sol...". Para soslayar las diferencias de edad Fred Astaire se convertía en el padrino misterioso de la huérfana Leslie Caron. Un tipo que se hacía cargo de la educación de la muchacha desde su más tierna infancia pero sin darse nunca a conocer. Un benefactor en la sombra con el que la chica fantaseaba cuando se convertía en una quinceañera. Luego todo acababa en un improbable romance, en dicha plena, tras gozar el espectador con muchos números de baile. Como ocurría siempre en cualquier partido en los que jugaba Zidane.

Ese tipo de amor es el que ha profesado el madridismo durante este mes a Zizou. Amor de amante pero también de ahijado, de niña desvalida que ha perdido a sus padres y se siente huérfana de ternura. Vivimos una época en total ausencia de Florentino, en ansiosa búsqueda de un papá piernas largas que nos devuelva la emoción del baile sobre el terreno de juego. Esa iba a ser en síntesis el escrito, y estaba pensado rematarlo y editarlo tras alguna victoria memorable del Madrid en lo poco que queda de temporada. Pero todo lo que ha venido últimamente es perfectamente olvidable, incluyendo las dos victorias in extremis que nos han dado más vergüenza que pena. La melancolía agudiza mi paranoia, afila mis malos pensamientos hasta sacarles filo. A vueltas en la cabeza con las declaraciones de Arbeloa en las que declaraba sus preferencias por el PSV Eindhoven en su duelo con el Atlético de Madrid, una afirmación que le ha valido muchas palmadas en la espalda de esa gente que no reflexiona sino que opina apuntando al bulto, no podía entender que hace aun en la plantilla un tipo como éste. Y mi mente paranoica me contestaba que exactamente lo que parece: ganarse el sueldo en los selfies y creando opinión en las redes sociales, dando lustre a los sencillos mensajes, casi todos engañosos, cuando no decididamente tramposos, que propagan los pastores que Florentino Pérez ha tenido a bien disponer en Twitter para la grey madridista. A mi no se me quita de la cabeza que a Arbeloa le están preparando para ser alguien en el organigrama madridista del futuro. Su trayectoria personal estos últimos años se asemeja a la de un personaje de un thriller político de Hollywood, que se yo, por ejemplo a la del personaje que interpreta Ryan Gosling en la peli de George Clooney "Los idus de marzo". En Arbeloa todo es fachada, un rostro atractivo que esconde un reverso tenebroso. Todo lo que hace esconde una intención. Mayormente potenciar su imagen pública como si fuese el candidato a algo, todo ello medido desde una calculada modestia. Arbeloa no necesita ser virulento en sus ataques, puede ser elegante. Para los golpes al hígado, para que llamen cáncer a Casillas o bocachancla a Piqué, ya tiene a sus amigos distribuidos por la prensa y por el éter de las radios y los internetes.

Esto empieza a ser como una segunda entrega del serial sobre "Los Pistoleros solitarios", lo reconozco, pura divagación sin más, creyéndome solo a medias lo que yo mismo digo, aunque en todo caso con mucha más convición que las verdades como puños que leo a diario en Twitter sobre el Real Madrid en boca, enn lson dedos más bien, de los gurús madridistas, la mayoría de ellos con egos amamantados descaradamente desde el club. Hace dos días escuchaba un podcast de la gente de @TodoAlBlanco, en el que se planteaba la misma pregunta que he oído formular muchas veces a gente bien distinta: ¿Sabe Florentino Pérez lo que hace la gente que le rodea? Muchos ex-florentinistas, entre los que me cuento, ante los palos de ciego que ven arrear al señor presidente sobre los lomos del club, hasta haberle provocado una preocupante ciática al equipo de fútbol, quieren refugiarse en la idea de un posible desconocimiento del mandatario blanco acerca de lo que ocurre en su entorno. Los errores serían decisiones solo nominalmente dictadas a instancias suyas, pero en realidad diseñadas y perpetradas por otros. Esa sería la idea, el atajo para que Florentino alcanzara la casilla de salida en el Monopoly y pudiese cobrar el peaje con el que seguir fichando cromos. No falta gente viscosa en el club para explicar tanto desaguisado como está ocurriendo. Pero a estas alturas dudo mucho que sea creíble ese atenuante que mucha gente esgrime sobre la existencia de un desconocimiento presidencial. Al florentinismo ya solo le caben dos estrategias para poder defender a su ídolo:

1) Negar que las cosas estén mal -los hay incluso que huelen en el aire el aroma de la Undécima, que ya es tener olfato-, lo que sería un eximente total de las posibles culpas, ya que no habría errores que disculpar;

2) Atribuir los errores a otros y alegar desconocimiento del presidente, lo que sería solo un atenuante, ya que Florentino Pérez es el máximo responsable de todo lo que ocurre en el club. Por ejemplo, ¿sabrá Florentino Pérez a quienes ha puesto a dirigir la grada de animación, quienes son Ochaíta y Matamoros? El primero forma parte casi de la mitología, de la leyenda negra del club, como para no conocerlo, aunque la mayoría de los madridistas no sepamos ponerle cara. Al segundo me consta que le conoce al detalle.

Soy de la opinión de que Florentino Pérez utiliza una táctica que empleaba Julio César en la guerra: ofrecer al enemigo unirse a su causa. En el caso del general romano era un ofrecimiento que llegaba tras la victoria aplastante en el campo de batalla. En el caso de Florentino Pérez creo que hay además de estrategia también algo de pereza: prefiere "comprar" al enemigo antes que tener que combatirlo. Entrecomillo lo de comprar no me vaya a llover una amenaza de demanda judicial. No, no es que a Julio César le faltase crueldad, no era reacio a derramar sangre cuando lo creía inevitable. Su victoria en Alesia sobre los galos de Vencirgétorix, lo sabemos bien todos los que hemos sido lectores de los cuentos de Astérix, fue una auténtica carnicería. Pero en su lucha durante al guerra civil italiana contra Pompeyo prefirió siempre sumar enemigos a su causa mediante la persuasión que tener que combatirlos y restar partidarios con las bajas de la batalla. Alguien me decía hace un par de años que no entendía el fichaje de Hierro como segundo entrenador siendo como era un supuesto enemigo de Florentino Pérez, además de amigo de Casillas, entonces en guerra con el club. Tantas historias, supongo que la mayoría inventadas -que si Hierro le levantó la mano a Florentino en mitad de una acalorada discusión, que si éste de puso en su sitio a aquel utilizando solo palabras y luego le largó del equipo-, que se nos venían abajo con aquella sorprendente incorporación al staff técnico. Yo contesté a esta persona improvisando, porque es una idea que tenía a medio cocinar, que Florentino es propenso a eliminar la competencia, real o ideológica, metiéndola en nómina. Con la llegada de Primavera Blanca a la grada de animación no cabe otra explicación. A Ultrasur, esto es, a sus antiguos dirigentes, los mismos que hay ahora en la grada de animación, los tuvieron domados durante décadas dejándolos simplemente que se entretuvieran con sus negocios.

Hace cuatro años tres amigos veíamos alarmados la progresión de Primavera Blanca en las redes sociales y si inminente salto al club. Manolo Matamoros era un habitual en la tertulia de RMTV y a sus acólitos era frecuente verles pulular por los programas del canal. A veces simplemente a través de los mensajes de Twitter. La chica encargada de seleccionar los tuits a mostrar en pantalla tenía una curiosa propensión a elegir gente de la cuerda de Coronado. Esas tres personas, en un primer momento cuatro, decidimos escribir un informe sobre Matamoros y sus secuaces para tratar de hacérselo llegar a Florentino Pérez. Parecía una tarea imposible y de utilidad bien discutible pero a ello nos pusimos. Unas semanas después estaba concluido el texto. Tras mucho cavilar y hacer cábalas de cómo lograr el objetivo se lograron diseñar tres rutas de acceso a Florentino. La primera fue a través de alguien que decía tener contactos en la T4. Nunca nos dijo la identidad de sus contactos. Cabía la posibilidad de que la persona elegida para hacer llegar el escrito al presidente fuera alguien afín a Primavera Blanca y no llevara a cabo su cometido. Nunca sabremos probablemente que fue de aquella copia del escrito. La segunda vía fue el periodista Ferreras. Un día le abordamos dos de nosotros en un descanso de un partido y de forma un tanto atropellada tratamos de explicarle nuestras intenciones y porque juzgábamos importante que Florentino leyera el informe. ¿Es posible que Ferreras nos catalogara como lo que parecíamos: un par de chalados de esos que no te queda más remedio que aguantar cuando eres famosete? Apuesto doble contra sencillo contra mi mismo a que la segunda copia se perdió en el limbo.

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Al final la tercera vía fue la fetén, como decimos en los madriles. Alguien, otra persona también con contactos nos facilitó una entrevista en persona con alguien muy cercano a Florentino Pérez. Tan cercana que se quema como en el juego del veo veo. También en este caso nuestra exposición fue tirando a torpe, aunque hubo más tiempo para tratar de insistir en lo sustancial. El caso es que esta persona se fue del lugar de la reunión con la tercera copia bajo el brazo. Pocos días después se nos hizo saber que el boss en persona había leído con atención el informe. Una sombra de excepticismo se posó sobre todos nosotros, pero lo cierto es que Matamoros desapareció de forma fulminante de la tertulia de RMTV y el inminente desembarco de Primavera Blanco en la cadena se vio abruptamente abortado. El extraño corolario a todo esto fue la concesión poco después de la dirección de la grada de animación a la asociación. ¿Por qué Florentino Pérez le daba cuerda a un colectivo que empezaba a desintegrarse y que estaba dirigido por personas que le constaba que convertían el insulto a su persona y la mofa a su política en un deporte de contacto en Twitter? Para mí, y es mera conjetura, la explicación es la msima que daba antes para el caso Arbeloa: Florentino prefiere reclutar al enemigo antes que tener que combatirlo. Primavera Blanca pasó en el transcurso de cuatro años de ser la primera oposición seria -es un decir- al florentinismo en las redes sociales a convertirse en su más desaforado defensor. A Florentino la jugada le salió barata: solo tuvo que comprar la dignidad de los primaveros, que se vendía a muy bajo precio entonces, y sustituir al ultrasur medio -que no a sus dirigentes, esos se quedaron donde estaban ocupando lso mismos asientos en la grada-, gente con personalidad y más bien díscola, por corderitos del redil de Primavera Blanca.

¿Sabe Florentino Pérez que gente tiene a su alrededor y que desmanes comete? Perfectamente. Para quienes aun albergamos rescoldos de nuestro pretérito florentinismo nos queda la excusa de pensar que para ciertos cometidos es ineludible el concurso de sinvergüenzas. Para ciertas tareas oscuras solo es posible delegar en gente opaca. El mundo de la obra pública, del que proviene Florentino, no es precisamente el más transparente. No se trata de que la gente coja atajos para lograr sus objetivos, es que sencillamente la corrupción generalizada es parte de las reglas del juego y para ser empresario en la obra pública tienes que transigir con ello o dedicarte a otra cosa. Tampoco digo que sea un martirio. Es aceptar lo que hay y empezar a  ponerte las botas. Ejemplos de esto que digo los vemos todos los días. Lleva siendo así hace décadas, a lo mejor siglos. Cuentan al anécdota que cuando Francia acometió la construcción del Canal de Suez envió como embajador a aquellos lares a un tipo inmensamente rico, además de persona con acreditada fama de honradez, que se suponía totalmente inmune a los sobornos. Meses después de comenzar las obras esta persona escribió a Paris solicitando su relevo. Su lastimera explicación fue que estaban empezando a aproximarse peligrosamente a su precio. El mundo es como es y es posible que quienes triunfan deban mancharse las manos. Lo cierto es que si el Real Madrid estuviera en ciernes de ganar la liga y con opciones serias, no solo olfativas, de ganar la Champions a ninguno nos importaría una higa la catadura moral de al gente que ocupa las gradas de animación o que rodean a Florentino en la T4. La directiva y el vestuario del Barça son un auténtico lodazal repletos de gente imputada ante los tribunales, de evasores fiscales, estafadores, payasetes de Twitter y hasta de imitadores de Hannibal Lecter y, mira, no hacen más que ganar títulos. Hay una amarga enseñanza en todo esto.

Tengo que ser sincero, yo en su día fui más arbeolista que nadie. La memez esa de que es el capitán real aunque no nominal del vestuario me la oí a mi mismo antes que a nadie. A veces tengo la mala conciencia de ser uno de los precursores de tamaña chorrada. No viene al caso explicar porque lo creía entonces y porque ahora lo juzgo una mentira. El caso es que a la cuarta o quinta persona a la que le conté este entonces mi firme parecer, me contestó de una forma que me pareció sorprendente. Me hizo saber que Arbeloa pertenecía a una familia digamos que, para abreviar, con grandes recursos de todo tipo y que su imagen pública era el resultado de una excelente campaña publicitaria, en la que hasta los tuits eran elaborados por personal profesional. Ni que decir tiene que entonces como hoy yo era un simple borrego y fui totalmente impermeable a los datos que se me aportaban. Necesite meter los dedos en la llaga, como Santo Tomás, para empezar a creer. O más bien a descreer. Cualquier intento de debate sobre este señor choca con un muro de intransigencia, cuando no de violencia verbal, como bien pude comprobar ayer en Twitter, así que ni me esfuerzo en desarrollar mis argumentos. Quedan si a alguien le interesan para una conversación sosegada en el mundo real no en el virtual de la redes sociales y los blogs. Arbeloa me parece un mero producto de marketing que tiene muchos compradores. nada que objetar. Tan solo me escama su supervivencia en la plantilla. Mi mente paranoica se huele que Florentino Pérez ve mucho potencial político en él y prefiere reclutarle ahora antes que tener que combatirle mañana, cuando quizás se convierta en un verso libre como algunos ex-jugadores. Tenerle cerca es fácil: una ficha tan solo entre veintitantas. El "japiverdeituyú" se lo canta gratis la escolanía que ha instaldo en el fondo sur. Y para glosar sus gestas, más verbales que futbolísticas, más fotográficas que deportivas, no en vano es el rey del selfie, no le faltan al señor presidente juanmas rodrigues, bengoechas y pedreroles de los que echar mano y que afortunadamente ya están en nómina. Decidme un cosa, ¿solo a mi le escama que a Morientes y Guti se le ofreciese dirigir sendos equipos de la cantera tras asentarse respectivamente como comentaristas de La Copa y El Chiringuito? ¿Es que se verdad soy un mal pensado y un paranoico? Sanchís es quizá irrecuperable. Por eso suele ser uno de los blancos preferidos de las mofas y las maledicencias de la tropa florentiniana.

El de los musicales de Hollywood de la primera mitad del siglo XX era un universo armonioso pleno de coherencia, ritmo interno y alegría. Difícil no caer en el engaño al ver el empalme de Zidane en Glasgow para la consecución de la Novena de creer que asistimos a un número de baile de Fred Astaire. Esa precisión imposible al alojarse el balón en la escuadra, esa elegancia corporal de bailarín entrenado, esa despreocupada trascendencia en sus actos. Al igual que los pasos de claqué de Astaire parecían transmitirnos un mensaje con palabras sonoras que nos indicaban una receta para alcanzar la felicidad, el movimiento en el aire de Zizou para hacer factible el centro involuntario que le lanzó Roberto Carlos fue como una frase visual muda que nos transportó al Nirvana en un instante. Para una generación entera de madridistas, la que tuvo que atravesar aquel desierto temporal de 32 años, en aquel momento todo alcanzó de repente un significado, un por qué: La final perdida por el Madrid de los García, la dantesca noche en Eindhoven, la humillación ante el Milan de Sacchi, incluso la explosión de alegría ante el gol de Mijatovic en Amsterdam y la volea de McManaman en París. El gol de Zizou fue como el colofón a un musical de Hollywood pleno de momentos trágicos pero también de comedia y euforia. Zizou fue Astaire bailando sobre el cielo raso del Hampden Park Estadium de Glasgow gracias a un truco de cámara, fue papá piernas largas paliando nuestra orfandad de belleza. Ahora vuelve para sacarnos del orfanato y todo apunta a que acabará en tórrido romance con la afición. O apuntaba. La vida desgraciadamente no es una película de cine y, en todo caso, parece que el Madrid está más en el Festival de Sundance que sobre la alfombra roja en la ceremonia de la entrega de los Oscars. El retorno al encanto en las cosas que parecía traernos el francés parece disiparse con la tozuda realidad. Una realidad con capitanes honorarios que reconocen temer un enfrentamiento con el Atlético de Madrid, una realidad en la que los indios ya saben que el Real Madrid ya no manda en la capital, una realidad con los responsables del área social imputados por la justicia por presuntos tejemanejes en su cometido en el club, una realidad en que la grada de animación la siguen dirigiendo los mismos violentos de siempre aunque disfrazados de pastorcillos de belén navideño, una realidad sin pujanza en el equipo y en la afición, con la directiva dando constantes bandazos en el rumbo como si la nave la dirigiese un timonel borracho, una realidad donde solo parece funcionar la cuenta de resultados económicos y hasta por eso rezamos para que no deje de ser cierto como el resto de mentiras que nos contaron. Esto ya digo que parece más un thiller político que un musical, con Florentino desmontando cualquier oposición al modo en que lo hacía Julio César. El problema, para él, es que al final los seguidores que compró el dictador de Roma se acabaron revolviendo contra él  y acabó ensangrentado a los pies de la estatua de Pompeyo a las puertas del senado. Algo así, aunque con mucha menos literatura y florilegios, quisimos advertirle a Florentino Pérez en aquel informe. Y si nos hizo caso, que supongo que no, debió pensar que a los enemigos es mejor tenerlos lo más cerquita posible, trabajando para uno. Qué gran drama teatral habría escrito Shekesperare sobre todo esto. Seguro que Plutarco tiene escrito algún argumento parecido en algunas de sus vidas paralelas. Florentino Pérez versus Lorenzo Sanz. Por ahora van empatados a copas de Europa... Por un momento he querido ser malo y contraponerlo a Ramón Calderón. Debió de haber aproximadamente la misma cantidad de Nanines pululando por la presidencia de éste último que los que hay ahora pisando alfombra en la T4.